Soñando de nuevo

Me desperté aún recordando lo que había soñado con un sentimiento de pérdida horriblemente inmenso. Empecé buscando un piso en el que pasar una temporada, encontré uno que compartí con tres chicos. No mantuve ninguna relación especial con ellos, simplemente el tiempo pasó hasta que un día salí a la calle y me encontré con uno de mis compañeros de piso. No sabía hablar español, pero lo curioso es que sí sabía italiano. Comenzamos a hablar y cuanto más hablábamos más me fascinaba y en cuestión de segundos me enamoré de él. Volvimos al piso y nuestros compañeros querían quedarse con el piso, que era del compañero del que me he enamorado. Sin embargo, no lo consiguieron. Cuando se fueron nos quedamos solos. Nos miramos fijamente y empezamos a besarnos como si nos faltara el aire. Sentía que mi corazón se iba a salir de mi pecho, me dolía todo el cuerpo de la intensidad con que lo sentía todo. Nos separamos, fuimos hacía su habitación y nos empezamos a desnudar. Sin ropa, me tendí en la cama, se colocó sobre mí y entró lentamente en mi interior, me preguntó si estaba bien, si me hacía daño, pero yo solo quería que siguiera moviéndose.

Entonces sonó la alarma y el sueño se acabó. Seguía pensando en ese misterioso hombre que no hablaba español, ni siquiera recuerdo como se llamaba o cómo era, sólo sabía que me estaba empezando a enamorar y en ese momento empecé a sentirme enamorada de alguien que ni siquiera existía. Y lo peor es que tenía miedo de que conforme fueran pasando los segundos me olvidara del sueño, de los sentimientos que había provocado en mí. Me hubiera gustado que  hubiera sido real o por lo menos que ese sentimiento de estar enamorada no desapareciera. Lo mejor que podía hacer era escribir en un cuaderno de lo que me acordara no fuera a ser que desapareciera de mi memoria.