Reencuentro

Me dirijo a la puerta cuando oigo el timbre. Al abrir veo a Raúl con cara de enfado:

– ¿Qué haces aquí? – le increpo cruzándome de brazos

Me da un empujón y entra en mi casa

– ¿Quién te crees que eres para dejarme en ridículo delante de mi empresa?

– Sal de mi casa

– No pienso irme – dice agarrándome de los brazos me coloca de espaldas a la pared y me arrincona con sus brazos a ambos lados de mi cabeza

– No te tengo miedo – susurro mirándole a los ojos.

– Deberías – dice roncamente. Atrapa mis labios entre los suyos, intento separarme pero me agarra de las muñecas para que no me mueva. Su boca devora la mía con pasión, casi sin dejarme respirar.

Me agarra del culo y enrosco mis piernas en sus caderas. Vamos hacia mi habitación, nos desnudamos sin dejar de besarnos y antes de llegar a la cama ya me está penetrando. Ya en el colchón deja de besarme para bombear con furia dentro de mí. Es como si su pene quisiera matarme. Me hace un poco de daño, pero placentero. Cuando lo hace más despacio, me pongo encima de él y empiezo a cabalgar suavemente hasta que me corro y lo saco de mí antes de que se corra él. Le doy la ropa y le empujo hasta echarle de mi casa.