8 de marzo

Desde pequeñas ya intentan limitarnos constantemente: debes ser delicada, no vistas así, no vayas sola a tales sitios… Cuanto más crecemos peor se vuelve, y los peligros crecen todavía más. Empiezas a ser consciente de que da igual lo que te pongas, si eres gorda o delgada, fea o guapa, todas tenemos las mismas posibilidades de sufrir una violación. A todas nos “dicen piropos” por la calle como si los necesitáramos y debiéramos estar agradecidas.

Sin embargo, siendo el día de la mujer trabajadora tiene más sentido afirmar que hay muchísimas mujeres que cobran menos que sus compañeros por su trabajo, son acosadas y chantajeadas por sus jefes y compañeros para usarlas como un objeto sexual sin pensar que son personas, al igual que los hombres.

Me da mucha rabia que de verdad haya gente diciendo “¿y por qué no hay un día del hombre trabajador?”, “¿que más derechos queréis?”, “la culpa es de ella que se lo permite”, “a los hombre también los violan”. Llevamos siendo consideradas objetos sexuales durante muchos siglos, y yo creo  que ya es suficiente, esto tiene que acabar. Somos conscientes de que no todas tenemos la capacidad de poder luchar, pero sé que con esto aportaré mi pequeño granito de arena que se que la manifestación necesita. Espero que este día marque un antes y un después en el feminismo y que todo mejore.

Mucha fuerza para todas