Se llama navidad

¡Felices Fiestas a tod@s! Espero que estéis pasando unas estupendas vacaciones de navidad y estéis disfrutando de vuestras familias. Por ello, os traigo un microrrelato conmemorando este día tan especial. Bss.

                                                                                                                               Alejandra Romero

Los copos de nieve caen lentamente sobre el suelo. Desde mi hogar bajo un cartón puedo ver como todo el mundo se marcha a casa tras estar toda la mañana jugando en el helado exterior. Con mis sandalias andrajosas salgo al invierno exterior, dejo que el frío invada mis pies. A lo lejos me parece ver un pequeño barco atrancado, pero al pestañear desaparece. Empiezo a dejar de sentir mis piernas y a marearme, cuando un niño pequeño, con más capas que una cebolla, se acerca a mí y me ofrece unas botas de invierno. Ha llegado la Navidad.

Falta de humanidad

Espero sentada en el banco azul, al mismo tiempo que intento escribir algo que valga la pena leer. A duras penas consigo escribir alguna letra que tenga sentido en este mar de incertidumbre. De pronto, oigo un grito: una chica cae tendida al suelo, no se mueve, no la veo respirar, y en ese momento, observo como aparece en su camisa una mancha roja que se extiende por todo su pecho. Nadie se mueve para intentar ayudarla, ni siquiera llaman a una ambulancia o a la policía, a no ser que estén escribiéndoles por whatsapp. Me acerco a ella despacio, me agacho para estar segura de que está muerta, pero eso no sirve de nada, no voy a poder devolverle la vida, no puedo hacer milagros. Me levanto lentamente y observo como todo el mundo se me ha quedado mirando, como si hubiera sido yo la que ha matado a la chica. Les miro fulminándoles con la mirada y me voy alejando mientras llamo a la policía. Ya sé sobre qué voy a escribir en el artículo. Nada mejor que la falta de humanidad para inspirarte.