Experiencia en NaNoWriMo 2020

Un evento que ocurre cada año, y que ni la pandemia en capaz de acabar con él, es el NaNoWriMo. Si no sabes en qué consiste te lo explico. Cada mes de noviembre se establece el reto de escribir 50.000 palabras de un proyecto/novela, es decir, escribir unas 1700 palabras diarias.

No tienes por qué conseguir llegar a las 50.000 palabras, es más, creo que yo sólo lo he conseguido una vez y no ha sido este año precisamente. El objetivo de este reto es desarrollar el hábito de escribir cada día, independientemente del número de palabras. Una vez puestos en situación, os cuento qué tal ha sido mi experiencia este año.

En los primeros cinco días estuve terminando de corregir mi #proyectov (una novela en la que llevo trabajando desde junio). El día 6 comencé oficialmente el NaNoWriMo escribiendo el borrador del #proyectotentación, una novela corta inspirada en un sueño que tuve hace más de un mes y que (¡gracias a Dios!) se me ocurrió planificar. Escribí todos los días menos uno que no tuve tiempo hasta el día 26, cuando terminé de escribir el borrador. Entonces, decidí que hasta el día 30 dedicaría el tiempo de NaNoWriMo a preparar post para el blog y editar vídeos para el canal.

Aquí van mis impresiones. He amado y odiado el NaNoWriMo. ¿Por qué? Pues porque me encanta escribir los borradores de los proyectos, la creatividad y la inspiración me corre por las venas. Sin embargo, es muy complicado sacar tiempo todos los días para escribir cuando, en mi caso, tienes que estar estudiando, además de que no siempre tienes inspiración o estás cansada. En esto me ha ayudado mucho el tener hecha la escaleta del proyecto porque, aunque me puse en modo brújula, siempre tenía delante la escaleta y, si no sabía por dónde seguir, me guiaba por la planificación.

Por último, quiero daros algunos consejos para que no os agobiéis:

  • Fíjate un período de tiempo en el que sólo escribas. En mi caso, yo me establecía una hora cada mañana antes de ponerme a estudiar o hacer otra cosa.
  • No te obsesiones con el número de palabras. Es mejor cumplir con el tiempo establecido independientemente de que escribas 2.000 o 100 palabras. Lo importante es avanzar aunque sea poco.
  • Haz una escaleta del proyecto que vas a empezar. Planifica todo lo que puedas: cómo serán los personajes, qué les va a pasar, cómo reaccionará su entorno…Te ayudará a no quedarte atascado cuando las musas no acudan a ti.
  • Disfruta del proceso. Creo que esto es lo más importante. NaNoWriMo está hecho para disfrutar y pasártelo bien. Si ves que te agobias y te estresas es mejor que lo dejes o lo intentes en otro momento.

Yo me lo he pasado genial este año y he disfrutado mucho, aunque a veces iba un poco agobiada por los estudios. Pero estoy orgullosa de haber podido hacer las dos cosas con éxito.

Contadme. ¿Habéis participado alguna vez en el NaNoWriMo? ¿Lo habéis hecho este año? Dejadme en los comentarios vuestras impresiones.

Nada más por hoy, espero que tengáis una feliz semana y nos vemos pronto.

Beneficios de la escritura

Hace un par de semanas se publicó el post de “Beneficios de la lectura” y se me ocurrió que, al igual que leer, escribir tiene que tener también beneficios para nosotros. Así que me he zambullido en Google para traeros los beneficios que tiene esta actividad y, al final del post, os comentaré lo que significa para mí escribir.

Tengo que decir que todos estos beneficios se refieren a la escritura en general, no a la escritura de una historia o de un libro en concreto. Dicho esto, ¡allá vamos!

  1. Te comunicas con mayor claridad. Al escribir, buscas palabras y expresiones más sofisticadas para describir todo lo que pasa por tu cabeza. Esto te ayuda a que sea capaz de comunicar mejor lo que quieres decir.
  2. Eliminas el estrés. Cuando tienes una preocupación, un problema… al escribirlo haces que salga de tu mente por unos momentos y te sientas menos estresado.
  3. Serás más productivo. Activas las neuronas del cerebro y lo deja listo para ponerse a trabajar en lo que tengas que hacer.
  4. Aprendes más. Esto ocurre cuando escribes con tus propias palabras algo que quieres aprender y consolidar tus conocimientos.
  5. Ganas conciencia de la realidad. Esto ocurre al escribir en un diario cada día lo que pasa con tu cabeza cada día. Sientes que tu cabeza está más desahogada.
  6. Tomarás mejores decisiones ya que al escribir aclaras tus pensamientos.
  7. Mejora tu memoria. Sobre todo la memoria a corto plazo.
  8. Te pone de buen humor. Esto está muy relacionado con escribir ficción y convertirlo en un hobby, ya que estamos haciendo algo que nos gusta y eso nos alegra.
  9. Favorece el pensamiento ordenado al poner en orden todas nuestras ideas.
  10. Fortalece la auto-disciplina y la resiliencia. Al ser capaz de llevar a cabo este hábito, te entrenas para llevar a cabo más adelante otros hábitos que desees incorporar en tu vida.
  11. Ayuda a superar acontecimientos traumáticos. Muchos terapeutas recomiendan escribir sobre algo que te ha sucedido y no puedes superar. Se realiza, sobre todo, con escritura emocional o diarios.
  12. Aumenta la creatividad. Esto yo lo estoy notando últimamente, ya que estoy escribiendo más. Cuanto más escribes, más ideas se te ocurre. Además, puedes usar esa creatividad en otras áreas de tu vida.
  13. Desarrollo de la empatía. Esto me ha sorprendido porque, como visteis hace algunas semanas, sabía que la lectura fomenta la empatía, pero no que la escritura hacía lo mismo. Esto sucede sobre todo al escribir ficción cuando tienes que meterte en la piel de distintos personajes.
  14. Mejora la tensión arterial y es antidepresivo. Escribir ayuda a bajar la tensión, mejora el funcionamiento del hígado y pulmones y reduce los síntomas depresivos.
  15. Ayuda a prepararte para el futuro y a tu supervivencia. Al ponernos a escribir tenemos que resolver los numerosos conflictos que tienen los protagonistas y esto hace que, cuando en la vida real tengamos un problema, podamos resolverlo con mayor agilidad.

Una vez terminados de decir todos estos beneficios que tiene la escritura quiero decir lo que significa para mí la escritura. Yo comencé a escribir historias a los 17 años y, pocos meses después, me di cuenta de que era a lo que me quería dedicar. ¿Por qué llegué a esta conclusión cuando aún ni siquiera había terminado mi primer libro? Porque me había feliz. Cuando me ponía a escribir, a pensar que les iba a pasar a los personajes, me sentía la persona más feliz del mundo y aún me siento así.

Recuerdo que cuando terminé de escribir el primer borrador de La cacería del aquelarre fue el día que experimenté más felicidad en meses. Cada vez que escribo una escena o una historia que se me pasa por la cabeza siento que libero mi mente. Durante años mi cerebro ha estado lleno de historias que no sabía que significaban ni por qué se me ocurrían, pero ahora las plasmo en un papel o en un archivo de Word. Con esto quiero decir que, el día que me decidí empezar a escribir, fue el día en el que encontré mi verdadera pasión.

Dime, ¿Cuál es tu pasión?