Miedo al manuscrito

Puede que no entiendas del todo el título del post de hoy si no has experimentado el bloqueo de escritor o el síndrome del impostor.

La última vez que tuve miedo a mi manuscrito (Proyecto Tentación) fue en julio, cuando quise darle un empujón a la escritura para poder terminar el borrador inicial. Me metí tanta presión por escribir un determinado número de palabras al día que acabé bloqueándome a mí misma. Tuve que estar dos semanas sin escribir nada para poder reponer mi cerebro y retomé la escritura poco a poco. Para eso me sirvió mucho escribir los posts del blog, ya que no son textos demasiado largos. También procuré conocer más la historia de mis personajes para comprenderlos mejor y entenderlos.

Creo que el miedo que le podamos tener a nuestros manuscritos es la propia presión que nosotr@s nos ponemos. Queremos tener nuestros libros escritos en un determinado plazo de tiempo, de una determinada forma y sin errores cuando eso no siempre es posible. Me atrevería a decir que no hay ningún primer borrador perfecto. Cuando creamos una historia, deberíamos dejar a un lado el perfeccionismo y centrarnos más en lo que ese libro nos hace sentir.

Es un consejo que yo misma debería aplicarme, pero es complicado llevarlo a cabo. Es como que queremos tener ya el borrador escrito, la corrección hecha y el manuscrito maquetado antes siquiera de haber comenzado la fase anterior. Nos preocupamos demasiado por el resultado y deberíamos ocuparnos de disfrutar de todo el proceso porque es simplemente maravilloso. Yo hoy he disfrutado con mi novela. ¿Y tú? ¿Lo has hecho?

Clichés románticos

Llevo años siendo una fiel lectora de novela romántica. No sé si es porque soy una ñoña empedernida o qué pero me encanta leerla y acabo sufriendo mucho con los personajes. Pues, ¿puedes creerte que nunca he detectado un cliché? Es más. Creía que no existían en la novela romántica.

Llámame lela, si quieres, pero no me había dado cuenta.

Así que he hecho una pequeña labor de investigación para saber cuáles eran los clichés de la novela romántica que otros lectores habían detectado. Cuál ha sido mi sorpresa cuando he descubierto que hay montones y montones de clichés. Creía que me iba a dar algo, pero eso ya te lo explicaré más adelante. Por ahora voy a ponerte una pequeña lista con algunos de los clichés más comunes. Ahí van.

  • Personaje femenino principal es virgen.
  • Hombre sobreprotector.
  • Segundo hombre interesado en la protagonista.
  • El chico se pone celoso.
  • Las mujeres son propiedad del hombre.
  • Los personajes no pueden estar juntos por alguna razón.
  • El chico cambió al conocer a la chica principal.
  • Los personajes se conocen en una situación incómoda.
  • Hay una segunda mujer que es toda una maldita.
  • Todos mueren por la chica principal.
  • Tienen un malentendido que lleva al chico a disculparse en un lugar público.

Vale, ahora es cuando los que aspiramos a ser escritores de novela romántica tiramos dramáticamente el lápiz al suelo y nos echamos a llorar. ¿Cómo voy a escribir una novela romántica sin caer en ninguno de estos clichés? Tú dirás: «Ten un poco de imaginación». Puede que tengas razón, pero demasiada imaginación hay que tener para no creer en ningún cliché del mundo. Tienes que tener en cuenta que esta es sólo una pequeña lista, la que hice inicialmente era mucho más larga pero no he querido aburrirte más de lo necesario.

Creo que esta va a ser otra de las cosas que voy a tener que asumir cómo escritora. Tendré que aprender que repetir clichés no siempre es malo, que lo importante es la forma de contar la historia. Pero créeme cuando te digo que no es algo fácil.

Cuando leo este tipo de cosas me entra la inseguridad y empiezo a pensar que nunca llegaré a conseguir nada con mis libros.

¿Tú qué piensas de los clichés? ¿Conoces alguno más de la novela romántica?

Planificar una novela

La planificación siempre es algo importante, pero cuando llega el momento de ponerse a escribir una novela se convierte en algo esencial. Tanto si eres un escritor mapa como si eres un escritor brújula, vas a necesitar realizar una planificación de la historia que quieres escribir. Puede ser tan general como sólo saber el inicio y el final de la novela o tan concreto como planear lo que pasará en cada página.

Por ello, esta semana quiero darte una serie de consejos que puedes aplicar si todavía no saber cómo ponerte a planificar tu historia.

  • Define la idea que quieres desarrollar. Ten clara cuál es la idea principal que quieres transmitir con tu novela y ve desarrollándola poco a poco añadiéndole detalles. Cuando acabes de desarrollarla, tendrás el argumento final de tu historia con el que construirás la posterior escaleta.
  • Decide el género. Es importante tener en cuenta el género que vas a escribir. No es lo mismo escribir una historia de homofobia, por ejemplo, desde una perspectiva romántica que desde una perspectiva policíaca. Hay que tener cuidado con eso.
  • Crea el mundo y diséñalo. Este es un consejo a tener en cuenta si escribes fantasía. Las leyes del mundo, su apariencia física, la jerarquía social, la gastronomía, las costumbres, etc. En el caso de que escribas novela histórica, tendrás que hacer una intensa labor de investigación y anotar todo lo que consideres esencial para tu mundo.
  • Define los atributos y la personalidad de los personajes. Nombre, edad, familia, historia, miedos, parejas, sueños, carácter, posibles reacciones ante problemas…Cuanto más especifiques las características de tus personajes, más fácil será conocerlos y saber cómo reaccionarán a lo largo de la historia.
  • Utiliza planificadores de otros autores. Esta es una herramienta que he estado usando con el #ProyectoTentacion. Dependerá del autor que lo haya diseñado, pero suelen incorporar plantillas rellenables de fichas de personajes, de mundos, escaletas, construcción de argumento, tramas, etc. Es algo muy útil.
  • Intenta que sea lo más sencillo posible. No tienes que complicarte la vida. Intenta poner todos los puntos o elementos de la historia de la forma más básica y sencilla posible. Ya te preocuparás más tarde de desarrollar cada uno de los detalles que te encuentres.
  • El plan debe tener fechas límites pero flexible. Para que sea un verdadero plan, debes establecerte fechas límites ya sea por capítulos, partes de la historia o número de palabras. Pero este plan también debe ser flexible ya que puede haber imprevistos y tengas que hacer cambios de última hora. Además, también debes poder incorporar alguna trama o elemento que se te ocurra en el último momento.
  • Céntrate en la estructura básica (introducción, nudo y desenlace). Si ves que estás atascad@ y no sabes cómo afrontar la planificación de la historia, lo mejor que puedes hacer es repartir las ideas que se te ocurran relacionadas con la historia en cada una de las partes. Es decir, distribuir las ideas en la introducción, el nudo y el desenlace.
  • Cada escena y capítulo deben tener un propósito. Este es un punto muy importante y que debes tener en cuenta, sobre todo, en la fase de corrección. Si una escena no aporta nada a la historia, es mejor eliminarla.
  • Confía en tu historia. Este no es un punto que tenga que ver directamente con la planificación, pero te va a ayudar mucho a lidiar con el síndrome del impostor. Sigue tu instinto, escribe lo que te llene y lo que te gustaría leer. Pero, sobre todo, no te compares con otros escritores.

Esto ha sido todo por esta semana. Dime, ¿cómo planificas tus historias?

5 cosas que tendrás que asumir como escritor@

No sabía qué nombre ponerle a este post. Barajé la opción de llamarlo «la dura realidad del escritor@», pero me pareció demasiado dramático incluso para mí. Así que se ha quedado con el nombre que ves en el título.

¿Por qué he decidido escribir esta entrada? Porque cuando empecé a escribir y decidí que quería ser escritora pensaba que todo esto era un camino de rosas, que mi caso iba a ser llegar y besar al santo. No sabes lo equivocada que estaba y ahora, con todas las cosas que sé, me doy cuenta de que romantizamos la profesión de escritor@.

Con esto que os voy a explicar no quiero decir que ser escritor@ no tenga nada bueno, al contrario, las cosas que nos aportan son grandiosas pero eso no quita que tenga cosas negativas. Dicho esto, vamos con el golpe de realidad.

  • No vas a ser original. Hoy en día es muy complicado crear algo que sea original y cuanto antes lo asumas mejor. ¿Por qué es importante darse cuenta de esto? Porque puede que termines de escribir una novela o un relato y un día leas el argumento de una película que es igual que tu manuscrito. No debes venirte abajo, no has plagiado nada. Simplemente es que el 90% de las historias ya están contadas. ¿Debes dejar de escribir porque no eres original? NO. Lo importante no es crear una historia original, sino la forma que tienes de contarla. Cuando asumas esto, disfrutarás mucho más con la escritura.
  • No te vas a hacer rico, a no ser que tengas mucha suerte o seas Megan Maxwell. Vas a tener que trabajar muy duro para vender tus libros y que la gente te conozca. Tendrás que asumir que puede que un día consigas vivir de tus libros, pero también puede que no y no por ello tienes que desilusionarte. Quédate con los bueno que te aporta la escritura dejando de lado el dinero.
  • Vas a acabar aburrido de promocionarte. Y puede que tus seguidores (pocos o muchos) no te hagan caso y no te compren tus libros. Pero no pasa nada. Aunque estés cansado y ya no sepas como promocionarte sigue intentándolo. No tengas expectativas con los resultados que obtendrás, agradece todo lo que recibas de tus lectores. Puede que sean muy pocos, pero aprécialos.
  • Tendrás que dedicarle muchas horas a tu novela/poemario/obra/manuscrito. Acabarás muy cansado. Habrá días que no puedas más. Que ni siquiera quieras oír hablar de escribir. En esos días, date un descanso y piensa cuál es tu meta, objetivo. Tienes que pensar en escribir como un trabajo que debes tomarte muy en serio si quieres alcanzar tus objetivos.
  • El síndrome del impostor siempre está acechando. Algunos días creerás que lo que estás escribiendo es el próximo bestseller y otros pensarás que nada de lo que escribes le gustará a la gente. Ignora al impostor, enciérralo en un cajón. Sé consciente de que en algún momento puede acudir a ti, pero no permitas que te domine.

¿Has tenido que asumir algo más que nos esperabas como escritor@?

Agencia Literaria

Una de las opciones con la que se puede acceder al mundo editorial es a través de una agencia literaria. Tranquil@, si no sabes lo que es no tienes que preocuparte. Antes de ponerme a investigar yo tampoco lo sabía pero sí había oído hablar de ella a algún que otro autor.

Un agente literario se trata de un profesional con muchos conocimientos del sector editorial, contactos en editoriales y tiene un criterio propio sobre una obra para representar al autor y conseguir un editor dispuesto a publicar un libro. Es decir, se encarga de buscar a un editor que publique el manuscrito de un autor.

En concreto, las funciones que tiene un agente literario son:

  • Asesorar qué tipo de publicación conviene a la obra.
  • Conseguir las mejores condiciones contractuales y gestionar los pagos.
  • Proteger y negociar los derechos de autor.
  • Aconsejar sobre el contenido a sus clientes.
  • Orientar en cuestiones de difusión y marca.

¿Cómo encontrar un agente literario?

Haciendo una búsqueda en Google podemos encontrar muchos agentes literarios pero aquí voy a dejar unas listas que os pueden ayudar si queréis contactar con uno:

También hay que decir que un agente literario cobra por estos servicios que presta. Pueden cobrar de tres formas distintas:

  • Participación de los ingresos que se obtienen para el autor.
  • Comisión.
  • Importe fijo referido al trabajo de realizar la lectura y el envío del informe literario.

Por último, esta es una forma de poder acceder a las editoriales ya que actúan de intermediarios entre los autores y los editores. Es por esto que debería ser una opción a considerar si quieres publicar tu manuscrito a través de una editorial.

He de admitir que es un medio que nunca he probado, pero puede que me anime a intentarlo en cuanto tenga algún manuscrito listo.

¿Has publicado a través de una agencia literaria? Cuéntame tu experiencia en los comentarios.

Desarrollar el hábito de escribir

Uno de los consejos que más los escritores experimentados es coger el hábito de escribir, es decir, ponerse a escribir TODOS LOS DÍAS. Debo decir que todavía no es algo que haya conseguido establecer en mi día a día, pero es algo que tengo pendiente de hacer. Es por ello que he decidido buscar algún de otro consejillo para hacer de este hábito algo más ameno.

  • Lugar tranquilo para escribir. Debemos encontrar un sitio en el que nos encontremos tranquilos y que nadie nos moleste. Dependerá mucho del horario y el sitio en el que se sientas a gusto. En mi caso, últimamente, me gusta escribir en mi habitación, sentada en la cama con la manta y teniendo la puerta cerrada. Me suelo concentrar con mayor facilidad.
  • Crear un ritual. Encender una vela, escuchar música de fondo, poner un cartel de «No Molestar» en tu habitación…puedes crear tu propio ritual de escritura que te ayude a decirle a tu cerebro que ha llegado el momento de ponerse a escribir. Yo suelo cerrar la puerta de mi habitación y ponerme sonidos de lluvia de fondo.
  • Evitar la búsqueda de la perfección. La perfección me está trayendo muchos quebraderos de cabeza en los últimos días. Debemos pensar en escribir para nosotros, en transmitir cosas que nos gusten a nosotros y no pensar en si gustarán a los demás porque si nos dejamos llevar por el que dirán corremos el riesgo de caer en un bloqueo de escritor.
  • No interrumpir el momento en el que estás inspirado. Puede que hayas empezado a escribir y justo cuando llevas diez minutos tecleando sin parar se acaba la jornada de escritura que tenías establecida. Esto es un error. Dentro de tus posibilidades, intenta seguir escribiendo un rato más, no pierdas el hilo de la inspiración.
  • Escribe, escribe y escribe. Intenta reservar un ratito todos los días para ponerte a escribir. Da igual si es media hora o cinco minutos, lo importante es que vayas cogiendo el hábito poco a poco y no lo abandones.
  • Buscar una motivación. Puede que quieras conseguir terminar una novela o puede que quieras mejorar tu estilo o algún aspecto concreto de la escritura. Debes encontrar algo que te motive a continuar escribiendo.
  • Marcar un objetivo. También puede funcionar marcarte una serie de objetivos, esta puede ser tu motivación; establecer un número de palabras o páginas que debes escribir cada día, escenas, llegar a un capítulo concreto…Puedes marcarte el objetivo que quieras.
  • Crear un entorno adecuado y eliminar distracciones. Muy relacionado con la creación de un ritual. Intenta tenerlo todo a mano y ordenado. Deja el móvil lejos para no tener distracciones y céntrate en lo que toca: ESCRIBIR.

Esto ha sido todo por esta semana. Decidme si vosotros tenéis adquirido ya el hábito de la escritura o sois como yo y no paráis de posponerlo.

Espero que paséis un buen día y nos vemos la semana que viene con un nuevo relato.

Escritor mapa vs escritor brújula

En el momento que empezamos a asomar la cabeza en este enorme mundo de la escritura tarde o temprano vamos a tener que hacernos una pregunta. ¿Somos escritores mapa o escritores brújula? Para responder a esta pregunta tenemos que tener muy claros ambos conceptos.

Empecemos por el escritor mapa.

Un escritor mapa es aquel que, antes de lanzarse a escribir, planifica cada detalle de la historia, hace un guion detallado de todo lo que va a pasar en el libro, desarrolla cada uno de los personajes…es decir, cuando se pone a escribir ya tiene cada detalle perfectamente atado.

Por otro lado, el escritor brújula es aquel que no tiene planeado nada más que el principio y, en ocasiones, el final de la historia. Este tipo de escritor empieza a escribir dejándose llevar por los personajes de la historia y no sabe como se va a desarrollar ya que se guía mucho por la inspiración y las musas.

También se dice que existe un tercer tipo de escritor llamado híbrido o paisajista que combina los dos tipos anteriores. Es decir, puede que empiece a escribir la historia y se le ocurra una trama que tiene que planificar para no hacerse un lío o que planifique totalmente la historia y se le ocurran ciertos detalles que puede incluirle a los personajes.

En mí caso tiendo a ser muy brújula, pero estoy intentando volverme un poco mapa porque cuando escribí «Nacida de la Rabia» me di cuenta de que tenía un caos en la cabeza y debía cambiar mi método de organizar la escritura para no volverme loca, así que podría decirse que soy híbrida pero con tendencia a brújula.

Como no quiero que se haga un post demasiado pesado, más adelante haré un nuevo post hablando de las ventajas y desventajas de cada uno de estos tipos de escritor.

Ahora dime, ¿qué tipo de escritos? ¿Eres mapa? ¿Eres brújula? ¿Eres híbrido?

Podcasts favoritos sobre escritura

Los podcasts son una buena opción tanto de entretenimiento como formación para aprovechar el tiempo. Esto es porque podemos escucharlos mientras hacemos otras tareas como caminar, hacer deporte, cocinar, tareas del hogar, conducir, etc.

Algunos puede que os estéis preguntando, ¿qué es un podcast? Un podcast es similar a los antiguos programas de radio que se escuchaban (y creo que se siguen escuchando) siempre a la misma hora. Cada podcast está dividido en una serie de episodios grabados que pueden escucharse cuando y donde se quiera, lo cuál es muy práctico.

Hay podcasts de todo tipo de temáticas y, como no iba a ser de otra manera, también de escritura. Debo admitir que no soy demasiado constante escuchando podcast, pero llevo varios meses escuchándolos y tengo una pequeña colección de ellos que considero como mis favoritos.

Grabación de un podcast

Así que, vamos a dejar de enrollarnos, y voy a dejaros mi TOP 5 de podcast de escritura, aunque no están ordenados por preferencia, todo hay que decirlo.

  • Escritores independientes. Este podcast es de una editorial para autores autopublicados. Lo forman episodios muy cortos que no llegan a durar veinte minutos con información muy valiosa para los escritores que quieran aprender a autopublicar en Amazon. Además, suben los mismos episodios en formato vídeo a su canal de Youtube.
  • Literatura Juvenil para escritores. En este podcast Laura Tárraga hace entrevistas a diversas y diferentes autoras y autores de literatura juvenil. Son episodios muy útiles, entretenidos y amenos con los que se aprende mucho de los métodos que usan estos escritores y escritores a la hora de ponerse a crear una historia.
  • El escritor emprendedor. Siendo tan admiradora de lo que ha conseguido Ana González Duque no podía faltar en esta lista. No creo que pueda decir mucho de su podcast porque ya habla por sí mismo: Ana hace entrevistas a autores, habla sobre muchos temas que nos perturban a los escritores y da muchos consejos sobre escritura.
  • 30 teclas por hora. Este podcast me encanta por muchas razones: charlan sobre escritura entre los participantes, hacen entrevistas a multitud de escritores las cuáles son muy amenas y divertidas. Sus episodios sí duran más, algunos incluso llegan a una hora, pero no importa porque son súper útiles.
  • El podcast para autopublicados. Este podcast lo sigo desde hace muy poco tiempo, pero en Instagram la veo mucho y da unos consejos maravillosos sobre marketing para escritores, así que incluirla en esta lista era casi obligatorio. Está orientado en específico para escritores autopublicados.

Y esta es la lista de mis podcast favoritos. Espero que os animéis a escuchar algún que otro episodio porque merecen mucho la pena.

Decidme, ¿escucháis podcasts? ¿Cuáles son vuestros favoritos?

La página en blanco

Me quedo mirando la página en blanco sin saber qué escribir. No hay forma de que me inspire hoy. Tampoco es que haya tenido un buen día y eso no ayuda demasiado. Ninguna idea pasa por mi mente y siento que el documento vacío de word me pesa demasiado. Las personas que hay a mi alrededor no paran de leer sus apuntes y de escribir en sus cuadernos, lo que hace que me ponga demasiado nerviosa y eso me frustra sobremanera.

De repente, oigo un ruidoso estruendo procedente del exterior de la biblioteca y no puedo evitar dar un salto en la silla del susto. Empieza a oírse una sirena de policía y no puedo evitar preguntarme qué es lo que está pasando para que haya tanto escándalo. En mi mente comienzan a formarse toda clase de ideas, desde las más comunes y normales como que la policía sólo esté de paso, hasta ideas tan descabelladas como que puede que estén asesinando a alguien en este preciso momento.

Casi sin darme cuenta, en mi mente empieza a formarse una historia y empiezo a apuntarla en un folio antes de que se me olvide. Cuando estoy segura de haber apuntado todas las ideas que me han venido a la cabeza, empiezo a narrar la historia en el ordenador. Noto ese cosquilleo que tanto me gusta sentir mientras mis dedos se deslizan sobre las teclas del ordenador y al cabo de un par de horas tengo escrita una gran parte de lo que creo que puede ser una gran novela policíaca.

La bibliotecaria tiene que llamarme la atención para avisarme de que están a punto de cerrar y, aunque por dentro estoy muriendo de rabia y frustración ya que ahora mismo es cuando más inspirada estoy, me pongo a recogerlo todo intentando que la idea que está creciendo en mi cabeza no me abandone del todo mientras regreso a casa a toda velocidad. Es como si mi inspiración hubiera estado bajo una piedra y hubiera tenido que quitarla para que saliera a flote. Es increíble que algo tan simple como el sonido de una sirena de policía pueda hacer que se desencadenen tantas ideas en la cabeza. Puede que sea verdad eso de que la inspiración no viene hacia nosotros sino que tenemos que buscarla y, si no hubiera estado en la biblioteca, puede que nunca hubiera podido crear esta magnifica historia.