Miedo al manuscrito

Puede que no entiendas del todo el título del post de hoy si no has experimentado el bloqueo de escritor o el síndrome del impostor.

La última vez que tuve miedo a mi manuscrito (Proyecto Tentación) fue en julio, cuando quise darle un empujón a la escritura para poder terminar el borrador inicial. Me metí tanta presión por escribir un determinado número de palabras al día que acabé bloqueándome a mí misma. Tuve que estar dos semanas sin escribir nada para poder reponer mi cerebro y retomé la escritura poco a poco. Para eso me sirvió mucho escribir los posts del blog, ya que no son textos demasiado largos. También procuré conocer más la historia de mis personajes para comprenderlos mejor y entenderlos.

Creo que el miedo que le podamos tener a nuestros manuscritos es la propia presión que nosotr@s nos ponemos. Queremos tener nuestros libros escritos en un determinado plazo de tiempo, de una determinada forma y sin errores cuando eso no siempre es posible. Me atrevería a decir que no hay ningún primer borrador perfecto. Cuando creamos una historia, deberíamos dejar a un lado el perfeccionismo y centrarnos más en lo que ese libro nos hace sentir.

Es un consejo que yo misma debería aplicarme, pero es complicado llevarlo a cabo. Es como que queremos tener ya el borrador escrito, la corrección hecha y el manuscrito maquetado antes siquiera de haber comenzado la fase anterior. Nos preocupamos demasiado por el resultado y deberíamos ocuparnos de disfrutar de todo el proceso porque es simplemente maravilloso. Yo hoy he disfrutado con mi novela. ¿Y tú? ¿Lo has hecho?

Clichés románticos

Llevo años siendo una fiel lectora de novela romántica. No sé si es porque soy una ñoña empedernida o qué pero me encanta leerla y acabo sufriendo mucho con los personajes. Pues, ¿puedes creerte que nunca he detectado un cliché? Es más. Creía que no existían en la novela romántica.

Llámame lela, si quieres, pero no me había dado cuenta.

Así que he hecho una pequeña labor de investigación para saber cuáles eran los clichés de la novela romántica que otros lectores habían detectado. Cuál ha sido mi sorpresa cuando he descubierto que hay montones y montones de clichés. Creía que me iba a dar algo, pero eso ya te lo explicaré más adelante. Por ahora voy a ponerte una pequeña lista con algunos de los clichés más comunes. Ahí van.

  • Personaje femenino principal es virgen.
  • Hombre sobreprotector.
  • Segundo hombre interesado en la protagonista.
  • El chico se pone celoso.
  • Las mujeres son propiedad del hombre.
  • Los personajes no pueden estar juntos por alguna razón.
  • El chico cambió al conocer a la chica principal.
  • Los personajes se conocen en una situación incómoda.
  • Hay una segunda mujer que es toda una maldita.
  • Todos mueren por la chica principal.
  • Tienen un malentendido que lleva al chico a disculparse en un lugar público.

Vale, ahora es cuando los que aspiramos a ser escritores de novela romántica tiramos dramáticamente el lápiz al suelo y nos echamos a llorar. ¿Cómo voy a escribir una novela romántica sin caer en ninguno de estos clichés? Tú dirás: «Ten un poco de imaginación». Puede que tengas razón, pero demasiada imaginación hay que tener para no creer en ningún cliché del mundo. Tienes que tener en cuenta que esta es sólo una pequeña lista, la que hice inicialmente era mucho más larga pero no he querido aburrirte más de lo necesario.

Creo que esta va a ser otra de las cosas que voy a tener que asumir cómo escritora. Tendré que aprender que repetir clichés no siempre es malo, que lo importante es la forma de contar la historia. Pero créeme cuando te digo que no es algo fácil.

Cuando leo este tipo de cosas me entra la inseguridad y empiezo a pensar que nunca llegaré a conseguir nada con mis libros.

¿Tú qué piensas de los clichés? ¿Conoces alguno más de la novela romántica?

Planificar una novela

La planificación siempre es algo importante, pero cuando llega el momento de ponerse a escribir una novela se convierte en algo esencial. Tanto si eres un escritor mapa como si eres un escritor brújula, vas a necesitar realizar una planificación de la historia que quieres escribir. Puede ser tan general como sólo saber el inicio y el final de la novela o tan concreto como planear lo que pasará en cada página.

Por ello, esta semana quiero darte una serie de consejos que puedes aplicar si todavía no saber cómo ponerte a planificar tu historia.

  • Define la idea que quieres desarrollar. Ten clara cuál es la idea principal que quieres transmitir con tu novela y ve desarrollándola poco a poco añadiéndole detalles. Cuando acabes de desarrollarla, tendrás el argumento final de tu historia con el que construirás la posterior escaleta.
  • Decide el género. Es importante tener en cuenta el género que vas a escribir. No es lo mismo escribir una historia de homofobia, por ejemplo, desde una perspectiva romántica que desde una perspectiva policíaca. Hay que tener cuidado con eso.
  • Crea el mundo y diséñalo. Este es un consejo a tener en cuenta si escribes fantasía. Las leyes del mundo, su apariencia física, la jerarquía social, la gastronomía, las costumbres, etc. En el caso de que escribas novela histórica, tendrás que hacer una intensa labor de investigación y anotar todo lo que consideres esencial para tu mundo.
  • Define los atributos y la personalidad de los personajes. Nombre, edad, familia, historia, miedos, parejas, sueños, carácter, posibles reacciones ante problemas…Cuanto más especifiques las características de tus personajes, más fácil será conocerlos y saber cómo reaccionarán a lo largo de la historia.
  • Utiliza planificadores de otros autores. Esta es una herramienta que he estado usando con el #ProyectoTentacion. Dependerá del autor que lo haya diseñado, pero suelen incorporar plantillas rellenables de fichas de personajes, de mundos, escaletas, construcción de argumento, tramas, etc. Es algo muy útil.
  • Intenta que sea lo más sencillo posible. No tienes que complicarte la vida. Intenta poner todos los puntos o elementos de la historia de la forma más básica y sencilla posible. Ya te preocuparás más tarde de desarrollar cada uno de los detalles que te encuentres.
  • El plan debe tener fechas límites pero flexible. Para que sea un verdadero plan, debes establecerte fechas límites ya sea por capítulos, partes de la historia o número de palabras. Pero este plan también debe ser flexible ya que puede haber imprevistos y tengas que hacer cambios de última hora. Además, también debes poder incorporar alguna trama o elemento que se te ocurra en el último momento.
  • Céntrate en la estructura básica (introducción, nudo y desenlace). Si ves que estás atascad@ y no sabes cómo afrontar la planificación de la historia, lo mejor que puedes hacer es repartir las ideas que se te ocurran relacionadas con la historia en cada una de las partes. Es decir, distribuir las ideas en la introducción, el nudo y el desenlace.
  • Cada escena y capítulo deben tener un propósito. Este es un punto muy importante y que debes tener en cuenta, sobre todo, en la fase de corrección. Si una escena no aporta nada a la historia, es mejor eliminarla.
  • Confía en tu historia. Este no es un punto que tenga que ver directamente con la planificación, pero te va a ayudar mucho a lidiar con el síndrome del impostor. Sigue tu instinto, escribe lo que te llene y lo que te gustaría leer. Pero, sobre todo, no te compares con otros escritores.

Esto ha sido todo por esta semana. Dime, ¿cómo planificas tus historias?

5 cosas que tendrás que asumir como escritor@

No sabía qué nombre ponerle a este post. Barajé la opción de llamarlo «la dura realidad del escritor@», pero me pareció demasiado dramático incluso para mí. Así que se ha quedado con el nombre que ves en el título.

¿Por qué he decidido escribir esta entrada? Porque cuando empecé a escribir y decidí que quería ser escritora pensaba que todo esto era un camino de rosas, que mi caso iba a ser llegar y besar al santo. No sabes lo equivocada que estaba y ahora, con todas las cosas que sé, me doy cuenta de que romantizamos la profesión de escritor@.

Con esto que os voy a explicar no quiero decir que ser escritor@ no tenga nada bueno, al contrario, las cosas que nos aportan son grandiosas pero eso no quita que tenga cosas negativas. Dicho esto, vamos con el golpe de realidad.

  • No vas a ser original. Hoy en día es muy complicado crear algo que sea original y cuanto antes lo asumas mejor. ¿Por qué es importante darse cuenta de esto? Porque puede que termines de escribir una novela o un relato y un día leas el argumento de una película que es igual que tu manuscrito. No debes venirte abajo, no has plagiado nada. Simplemente es que el 90% de las historias ya están contadas. ¿Debes dejar de escribir porque no eres original? NO. Lo importante no es crear una historia original, sino la forma que tienes de contarla. Cuando asumas esto, disfrutarás mucho más con la escritura.
  • No te vas a hacer rico, a no ser que tengas mucha suerte o seas Megan Maxwell. Vas a tener que trabajar muy duro para vender tus libros y que la gente te conozca. Tendrás que asumir que puede que un día consigas vivir de tus libros, pero también puede que no y no por ello tienes que desilusionarte. Quédate con los bueno que te aporta la escritura dejando de lado el dinero.
  • Vas a acabar aburrido de promocionarte. Y puede que tus seguidores (pocos o muchos) no te hagan caso y no te compren tus libros. Pero no pasa nada. Aunque estés cansado y ya no sepas como promocionarte sigue intentándolo. No tengas expectativas con los resultados que obtendrás, agradece todo lo que recibas de tus lectores. Puede que sean muy pocos, pero aprécialos.
  • Tendrás que dedicarle muchas horas a tu novela/poemario/obra/manuscrito. Acabarás muy cansado. Habrá días que no puedas más. Que ni siquiera quieras oír hablar de escribir. En esos días, date un descanso y piensa cuál es tu meta, objetivo. Tienes que pensar en escribir como un trabajo que debes tomarte muy en serio si quieres alcanzar tus objetivos.
  • El síndrome del impostor siempre está acechando. Algunos días creerás que lo que estás escribiendo es el próximo bestseller y otros pensarás que nada de lo que escribes le gustará a la gente. Ignora al impostor, enciérralo en un cajón. Sé consciente de que en algún momento puede acudir a ti, pero no permitas que te domine.

¿Has tenido que asumir algo más que nos esperabas como escritor@?

Agencia Literaria

Una de las opciones con la que se puede acceder al mundo editorial es a través de una agencia literaria. Tranquil@, si no sabes lo que es no tienes que preocuparte. Antes de ponerme a investigar yo tampoco lo sabía pero sí había oído hablar de ella a algún que otro autor.

Un agente literario se trata de un profesional con muchos conocimientos del sector editorial, contactos en editoriales y tiene un criterio propio sobre una obra para representar al autor y conseguir un editor dispuesto a publicar un libro. Es decir, se encarga de buscar a un editor que publique el manuscrito de un autor.

En concreto, las funciones que tiene un agente literario son:

  • Asesorar qué tipo de publicación conviene a la obra.
  • Conseguir las mejores condiciones contractuales y gestionar los pagos.
  • Proteger y negociar los derechos de autor.
  • Aconsejar sobre el contenido a sus clientes.
  • Orientar en cuestiones de difusión y marca.

¿Cómo encontrar un agente literario?

Haciendo una búsqueda en Google podemos encontrar muchos agentes literarios pero aquí voy a dejar unas listas que os pueden ayudar si queréis contactar con uno:

También hay que decir que un agente literario cobra por estos servicios que presta. Pueden cobrar de tres formas distintas:

  • Participación de los ingresos que se obtienen para el autor.
  • Comisión.
  • Importe fijo referido al trabajo de realizar la lectura y el envío del informe literario.

Por último, esta es una forma de poder acceder a las editoriales ya que actúan de intermediarios entre los autores y los editores. Es por esto que debería ser una opción a considerar si quieres publicar tu manuscrito a través de una editorial.

He de admitir que es un medio que nunca he probado, pero puede que me anime a intentarlo en cuanto tenga algún manuscrito listo.

¿Has publicado a través de una agencia literaria? Cuéntame tu experiencia en los comentarios.

Desarrollar el hábito de escribir

Uno de los consejos que más los escritores experimentados es coger el hábito de escribir, es decir, ponerse a escribir TODOS LOS DÍAS. Debo decir que todavía no es algo que haya conseguido establecer en mi día a día, pero es algo que tengo pendiente de hacer. Es por ello que he decidido buscar algún de otro consejillo para hacer de este hábito algo más ameno.

  • Lugar tranquilo para escribir. Debemos encontrar un sitio en el que nos encontremos tranquilos y que nadie nos moleste. Dependerá mucho del horario y el sitio en el que se sientas a gusto. En mi caso, últimamente, me gusta escribir en mi habitación, sentada en la cama con la manta y teniendo la puerta cerrada. Me suelo concentrar con mayor facilidad.
  • Crear un ritual. Encender una vela, escuchar música de fondo, poner un cartel de «No Molestar» en tu habitación…puedes crear tu propio ritual de escritura que te ayude a decirle a tu cerebro que ha llegado el momento de ponerse a escribir. Yo suelo cerrar la puerta de mi habitación y ponerme sonidos de lluvia de fondo.
  • Evitar la búsqueda de la perfección. La perfección me está trayendo muchos quebraderos de cabeza en los últimos días. Debemos pensar en escribir para nosotros, en transmitir cosas que nos gusten a nosotros y no pensar en si gustarán a los demás porque si nos dejamos llevar por el que dirán corremos el riesgo de caer en un bloqueo de escritor.
  • No interrumpir el momento en el que estás inspirado. Puede que hayas empezado a escribir y justo cuando llevas diez minutos tecleando sin parar se acaba la jornada de escritura que tenías establecida. Esto es un error. Dentro de tus posibilidades, intenta seguir escribiendo un rato más, no pierdas el hilo de la inspiración.
  • Escribe, escribe y escribe. Intenta reservar un ratito todos los días para ponerte a escribir. Da igual si es media hora o cinco minutos, lo importante es que vayas cogiendo el hábito poco a poco y no lo abandones.
  • Buscar una motivación. Puede que quieras conseguir terminar una novela o puede que quieras mejorar tu estilo o algún aspecto concreto de la escritura. Debes encontrar algo que te motive a continuar escribiendo.
  • Marcar un objetivo. También puede funcionar marcarte una serie de objetivos, esta puede ser tu motivación; establecer un número de palabras o páginas que debes escribir cada día, escenas, llegar a un capítulo concreto…Puedes marcarte el objetivo que quieras.
  • Crear un entorno adecuado y eliminar distracciones. Muy relacionado con la creación de un ritual. Intenta tenerlo todo a mano y ordenado. Deja el móvil lejos para no tener distracciones y céntrate en lo que toca: ESCRIBIR.

Esto ha sido todo por esta semana. Decidme si vosotros tenéis adquirido ya el hábito de la escritura o sois como yo y no paráis de posponerlo.

Espero que paséis un buen día y nos vemos la semana que viene con un nuevo relato.

Escritor mapa vs escritor brújula

En el momento que empezamos a asomar la cabeza en este enorme mundo de la escritura tarde o temprano vamos a tener que hacernos una pregunta. ¿Somos escritores mapa o escritores brújula? Para responder a esta pregunta tenemos que tener muy claros ambos conceptos.

Empecemos por el escritor mapa.

Un escritor mapa es aquel que, antes de lanzarse a escribir, planifica cada detalle de la historia, hace un guion detallado de todo lo que va a pasar en el libro, desarrolla cada uno de los personajes…es decir, cuando se pone a escribir ya tiene cada detalle perfectamente atado.

Por otro lado, el escritor brújula es aquel que no tiene planeado nada más que el principio y, en ocasiones, el final de la historia. Este tipo de escritor empieza a escribir dejándose llevar por los personajes de la historia y no sabe como se va a desarrollar ya que se guía mucho por la inspiración y las musas.

También se dice que existe un tercer tipo de escritor llamado híbrido o paisajista que combina los dos tipos anteriores. Es decir, puede que empiece a escribir la historia y se le ocurra una trama que tiene que planificar para no hacerse un lío o que planifique totalmente la historia y se le ocurran ciertos detalles que puede incluirle a los personajes.

En mí caso tiendo a ser muy brújula, pero estoy intentando volverme un poco mapa porque cuando escribí «Nacida de la Rabia» me di cuenta de que tenía un caos en la cabeza y debía cambiar mi método de organizar la escritura para no volverme loca, así que podría decirse que soy híbrida pero con tendencia a brújula.

Como no quiero que se haga un post demasiado pesado, más adelante haré un nuevo post hablando de las ventajas y desventajas de cada uno de estos tipos de escritor.

Ahora dime, ¿qué tipo de escritos? ¿Eres mapa? ¿Eres brújula? ¿Eres híbrido?

Concentración para escribir

A la hora de ponernos a escribir, la concentración es algo fundamental; hace que pongamos el foco en el proyecto que tenemos en la pantalla o la hoja y podamos terminarlo con éxito.

El problema es que, hoy en día, tenemos distracciones por todos sitios: el móvil, las redes sociales, los hijos, los padres, el ruido de la calle…incluso la mosca que pasaba por allí es una distracción (yo soy de esas personas que ni siquiera necesita la mosca para distraerse). Es por esto que tenemos que acudir a diversas técnicas que debemos probar para saber cuál nos funciona a nosotros.

Así que he recopilado algunos trucos o consejos que pueden serle de utilidad a personas que se distraen con facilidad. Sólo es cuestión de que cada persona vaya probando técnicas hasta dar con la que le funciona.

  • Crear un ritual de escritura. Un ritual de escritura es el conjunto de cosas que haces para que tu cerebro piense que ha llegado el momento de ponerse a escribir. Puede ser encender una vela, prepararte un café o una copa de vino o meterte en tu habitación y cerrar la puerta. No es necesario hacer cosas muy complicadas. Al fin y al cabo, de lo que se trata es de ponerse a escribir.
  • Ten a mano todo lo que puedas necesitar. Cuadernos, bolígrafos, agua, chaqueta por si hace frío, auriculares…todo lo que sea necesario para que te levantes el menor número de veces posible. Yo siempre tengo a mano el cuaderno del proyecto, mi estuche de bolígrafos, agua y el ordenador.
  • Elige un momento en el que puedas estar contigo mismo. Si te sueles concentrar por la mañana esa es tu mejor hora para ponerte a escribir o puede que seas una persona nocturna y la noche sea tu momento idóneo. En mi caso me encanta, dentro de lo poco que me gusta madrugar, levantarme temprano y escribir cuando todavía no se ha hecho de día y todo el mundo está durmiendo.
  • No te pares a intentar corregir lo que escribes. Esta es una de las premisas que tiene el NaNoWriMo. Sólo escribe y no te detengas a pensar si es una burrada o no lo que estás plasmando. Más adelante ya habrá tiempo para corregir el manuscrito las veces que haga falta.
  • Crea el hábito de escritura. Este consejo tiene mucha relación con el ritual de escritura. Lo mejor es establecer un objetivo de escritura, por ejemplo, escribir tres veces a la semana media hora. Así iremos practicando la escritura de forma habitual y, cuanto más tiempo pase, más mejoraremos nuestro estilo.
  • Establece un horario y disciplina. Tal y como hemos dicho con los hábitos, ponerse horarios y mantener una disciplina es muy importante. Los seres humanos funcionamos a base de horarios y de hábitos, así que, aunque no te gusten, debes hacer un esfuerzo ya que te será mucho más fácil tanto ponerte a escribir como concentrarte en ello.
  • Establecer castigos si no cumplimos nuestros objetivos. Esta es también otra opción válida si pruebas a establecerte horarios y ves que no te funcionan. Piensa en unos objetivos que quieras cumplir, por ejemplo, escribir un relato de tres mil palabras. Si cumples este objetivo te darás un premio, como ir ese día a tu lugar favorito. Pero si no terminas el relato o escribes menos de esas tres mil palabras, tendrás un castigo, como no ver esa noche un capítulo de tu serie favorita.
  • Desconectar Internet. ¡Ay! Internet. Esa herramienta que nos es tan útil y sin la que parece que no podemos vivir, pero que a la vez no para de distraernos. Quita la Wi-Fi del ordenador, del móvil, de la tablet…todos los aparatos electrónicos que tengas a tu alrededor y no la conectes a no ser que sea estrictamente necesario.
  • Hacer breves pausas (Pomodoro). Otra técnica que se utiliza mucho en el ámbito de estudio (y que yo he usado en esos momentos en los que no me concentraba ni atándome a la mesa). Consiste en que pongas en el temporizador una cuenta atrás de 25 minutos. Durante ese tiempo tendrás que estar concentrado en lo que estás haciendo. En nuestro caso es escribir. Puedes escribir concentrado durante 25 minutos. Ese intervalo de tiempo se llama «Pomodoro». Cuando haya pasado el tiempo y suene la alarma tienes que poner otro temporizador pero de cinco minutos en los que descansarás. Estira, da una vuelta por la casa, ve al baño, a por un vaso de agua…Y cuando terminen los cinco minutos vuelves a poner el temporizador de 25 minutos y a escribir concentrado de nuevo. Es cuestión de repetir una y otra vez estos intervalos hasta que cumplamos nuestro objetivo.
  • Poner música de concentración. Ruido blanco, sonido de lluvia, ruido ambiental, playlist de concentración de Spotify…hay muchas opciones para escuchar algo mientras escribes y que no te distraiga. Algo que suelo usar mucho son los «escribe conmigo» o los «study with me» en los que una persona se graba estudiando, escribiendo o trabajando. Al ver a otra persona concentrada nos «contagiamos», por así decirlo. En Twitch hay muchos escritores que hacen sesiones de escritura y las retransmiten en directo. Pruébalo.

Me ha quedado un artículo bastante largo pero quería que tuvierais bastantes recomendaciones a las que recurrir si veis que no os conseguís concentrar.

Los consejos que, personalmente, uso para concentrarme son usar los escribe conmigo, los directos de Twitch, iniciar aplicaciones que me bloqueen el móvil (como Forest) y establecerme objetivos, aunque no suelo darme ni premios ni castigos.

Espero que os sirvan las recomendaciones y nos leemos la semana que viene.

¿Qué truco tenéis vosotros para la concentración cuando os ponéis a escribir?

Podcasts favoritos sobre escritura

Los podcasts son una buena opción tanto de entretenimiento como formación para aprovechar el tiempo. Esto es porque podemos escucharlos mientras hacemos otras tareas como caminar, hacer deporte, cocinar, tareas del hogar, conducir, etc.

Algunos puede que os estéis preguntando, ¿qué es un podcast? Un podcast es similar a los antiguos programas de radio que se escuchaban (y creo que se siguen escuchando) siempre a la misma hora. Cada podcast está dividido en una serie de episodios grabados que pueden escucharse cuando y donde se quiera, lo cuál es muy práctico.

Hay podcasts de todo tipo de temáticas y, como no iba a ser de otra manera, también de escritura. Debo admitir que no soy demasiado constante escuchando podcast, pero llevo varios meses escuchándolos y tengo una pequeña colección de ellos que considero como mis favoritos.

Grabación de un podcast

Así que, vamos a dejar de enrollarnos, y voy a dejaros mi TOP 5 de podcast de escritura, aunque no están ordenados por preferencia, todo hay que decirlo.

  • Escritores independientes. Este podcast es de una editorial para autores autopublicados. Lo forman episodios muy cortos que no llegan a durar veinte minutos con información muy valiosa para los escritores que quieran aprender a autopublicar en Amazon. Además, suben los mismos episodios en formato vídeo a su canal de Youtube.
  • Literatura Juvenil para escritores. En este podcast Laura Tárraga hace entrevistas a diversas y diferentes autoras y autores de literatura juvenil. Son episodios muy útiles, entretenidos y amenos con los que se aprende mucho de los métodos que usan estos escritores y escritores a la hora de ponerse a crear una historia.
  • El escritor emprendedor. Siendo tan admiradora de lo que ha conseguido Ana González Duque no podía faltar en esta lista. No creo que pueda decir mucho de su podcast porque ya habla por sí mismo: Ana hace entrevistas a autores, habla sobre muchos temas que nos perturban a los escritores y da muchos consejos sobre escritura.
  • 30 teclas por hora. Este podcast me encanta por muchas razones: charlan sobre escritura entre los participantes, hacen entrevistas a multitud de escritores las cuáles son muy amenas y divertidas. Sus episodios sí duran más, algunos incluso llegan a una hora, pero no importa porque son súper útiles.
  • El podcast para autopublicados. Este podcast lo sigo desde hace muy poco tiempo, pero en Instagram la veo mucho y da unos consejos maravillosos sobre marketing para escritores, así que incluirla en esta lista era casi obligatorio. Está orientado en específico para escritores autopublicados.

Y esta es la lista de mis podcast favoritos. Espero que os animéis a escuchar algún que otro episodio porque merecen mucho la pena.

Decidme, ¿escucháis podcasts? ¿Cuáles son vuestros favoritos?

Experiencia en NaNoWriMo 2020

Un evento que ocurre cada año, y que ni la pandemia en capaz de acabar con él, es el NaNoWriMo. Si no sabes en qué consiste te lo explico. Cada mes de noviembre se establece el reto de escribir 50.000 palabras de un proyecto/novela, es decir, escribir unas 1700 palabras diarias.

No tienes por qué conseguir llegar a las 50.000 palabras, es más, creo que yo sólo lo he conseguido una vez y no ha sido este año precisamente. El objetivo de este reto es desarrollar el hábito de escribir cada día, independientemente del número de palabras. Una vez puestos en situación, os cuento qué tal ha sido mi experiencia este año.

En los primeros cinco días estuve terminando de corregir mi #proyectov (una novela en la que llevo trabajando desde junio). El día 6 comencé oficialmente el NaNoWriMo escribiendo el borrador del #proyectotentación, una novela corta inspirada en un sueño que tuve hace más de un mes y que (¡gracias a Dios!) se me ocurrió planificar. Escribí todos los días menos uno que no tuve tiempo hasta el día 26, cuando terminé de escribir el borrador. Entonces, decidí que hasta el día 30 dedicaría el tiempo de NaNoWriMo a preparar post para el blog y editar vídeos para el canal.

Aquí van mis impresiones. He amado y odiado el NaNoWriMo. ¿Por qué? Pues porque me encanta escribir los borradores de los proyectos, la creatividad y la inspiración me corre por las venas. Sin embargo, es muy complicado sacar tiempo todos los días para escribir cuando, en mi caso, tienes que estar estudiando, además de que no siempre tienes inspiración o estás cansada. En esto me ha ayudado mucho el tener hecha la escaleta del proyecto porque, aunque me puse en modo brújula, siempre tenía delante la escaleta y, si no sabía por dónde seguir, me guiaba por la planificación.

Por último, quiero daros algunos consejos para que no os agobiéis:

  • Fíjate un período de tiempo en el que sólo escribas. En mi caso, yo me establecía una hora cada mañana antes de ponerme a estudiar o hacer otra cosa.
  • No te obsesiones con el número de palabras. Es mejor cumplir con el tiempo establecido independientemente de que escribas 2.000 o 100 palabras. Lo importante es avanzar aunque sea poco.
  • Haz una escaleta del proyecto que vas a empezar. Planifica todo lo que puedas: cómo serán los personajes, qué les va a pasar, cómo reaccionará su entorno…Te ayudará a no quedarte atascado cuando las musas no acudan a ti.
  • Disfruta del proceso. Creo que esto es lo más importante. NaNoWriMo está hecho para disfrutar y pasártelo bien. Si ves que te agobias y te estresas es mejor que lo dejes o lo intentes en otro momento.

Yo me lo he pasado genial este año y he disfrutado mucho, aunque a veces iba un poco agobiada por los estudios. Pero estoy orgullosa de haber podido hacer las dos cosas con éxito.

Contadme. ¿Habéis participado alguna vez en el NaNoWriMo? ¿Lo habéis hecho este año? Dejadme en los comentarios vuestras impresiones.

Nada más por hoy, espero que tengáis una feliz semana y nos vemos pronto.