Fallida declaración de Mr. Darcy

Me marché corriendo de la iglesia, el agua de la lluvia me mojaba pero eso no me importaba. Seguí corriendo hasta que llegué a un porche en el que me resguardé y apoyé la espalda contra la pared para descansar. Giré la cabeza, le vi y pegué un pequeño salto del susto.

– Sr Darcy, ¿qué hace usted aquí?

– “Señorita Elizabeth, he luchado en vano, y ya no lo soporto más. Estos últimos meses han sido un tormento. Vine a Rosings con la única idea de verla a usted. He luchado contra el sentido común, las expectativas de mi familia, su inferioridad social, mi posición y circunstancia, pero soy incapaz de contener mis sentimientos y estoy dispuesto a dejarlos a un lado y pedirle que ponga fin a esta agonía.”

– “No comprendo.”

– “Permítame que le diga que la admiro y la amo, apasionadamente. Por favor, le ruego que acepte mi mano.”

No podía creer lo que me estaba pidiendo, pero era lo que más había estado esperando. No le respondí me acerqué a él lentamente, le toqué la parte inferior de la cara suavemente con las yemas de los dedos índice y corazón y ambos entrecerramos los ojos hasta que acercamos nuestros labios para besarnos.Durante unos segundos nuestros labios bailan una dulce danza, entonces separo bruscamente nuestros labios y me dirijo hacia la lluvia sin importarme que pueda mojarme enfermar. Le he dado su merecido, no tengo que avergonzarme de mi posición, por mucho que me atraiga. Y pensando esto volví a casa.