Escritor mapa vs escritor brújula

En el momento que empezamos a asomar la cabeza en este enorme mundo de la escritura tarde o temprano vamos a tener que hacernos una pregunta. ¿Somos escritores mapa o escritores brújula? Para responder a esta pregunta tenemos que tener muy claros ambos conceptos.

Empecemos por el escritor mapa.

Un escritor mapa es aquel que, antes de lanzarse a escribir, planifica cada detalle de la historia, hace un guion detallado de todo lo que va a pasar en el libro, desarrolla cada uno de los personajes…es decir, cuando se pone a escribir ya tiene cada detalle perfectamente atado.

Por otro lado, el escritor brújula es aquel que no tiene planeado nada más que el principio y, en ocasiones, el final de la historia. Este tipo de escritor empieza a escribir dejándose llevar por los personajes de la historia y no sabe como se va a desarrollar ya que se guía mucho por la inspiración y las musas.

También se dice que existe un tercer tipo de escritor llamado híbrido o paisajista que combina los dos tipos anteriores. Es decir, puede que empiece a escribir la historia y se le ocurra una trama que tiene que planificar para no hacerse un lío o que planifique totalmente la historia y se le ocurran ciertos detalles que puede incluirle a los personajes.

En mí caso tiendo a ser muy brújula, pero estoy intentando volverme un poco mapa porque cuando escribí “Nacida de la Rabia” me di cuenta de que tenía un caos en la cabeza y debía cambiar mi método de organizar la escritura para no volverme loca, así que podría decirse que soy híbrida pero con tendencia a brújula.

Como no quiero que se haga un post demasiado pesado, más adelante haré un nuevo post hablando de las ventajas y desventajas de cada uno de estos tipos de escritor.

Ahora dime, ¿qué tipo de escritos? ¿Eres mapa? ¿Eres brújula? ¿Eres híbrido?

Concentración para escribir

A la hora de ponernos a escribir, la concentración es algo fundamental; hace que pongamos el foco en el proyecto que tenemos en la pantalla o la hoja y podamos terminarlo con éxito.

El problema es que, hoy en día, tenemos distracciones por todos sitios: el móvil, las redes sociales, los hijos, los padres, el ruido de la calle…incluso la mosca que pasaba por allí es una distracción (yo soy de esas personas que ni siquiera necesita la mosca para distraerse). Es por esto que tenemos que acudir a diversas técnicas que debemos probar para saber cuál nos funciona a nosotros.

Así que he recopilado algunos trucos o consejos que pueden serle de utilidad a personas que se distraen con facilidad. Sólo es cuestión de que cada persona vaya probando técnicas hasta dar con la que le funciona.

  • Crear un ritual de escritura. Un ritual de escritura es el conjunto de cosas que haces para que tu cerebro piense que ha llegado el momento de ponerse a escribir. Puede ser encender una vela, prepararte un café o una copa de vino o meterte en tu habitación y cerrar la puerta. No es necesario hacer cosas muy complicadas. Al fin y al cabo, de lo que se trata es de ponerse a escribir.
  • Ten a mano todo lo que puedas necesitar. Cuadernos, bolígrafos, agua, chaqueta por si hace frío, auriculares…todo lo que sea necesario para que te levantes el menor número de veces posible. Yo siempre tengo a mano el cuaderno del proyecto, mi estuche de bolígrafos, agua y el ordenador.
  • Elige un momento en el que puedas estar contigo mismo. Si te sueles concentrar por la mañana esa es tu mejor hora para ponerte a escribir o puede que seas una persona nocturna y la noche sea tu momento idóneo. En mi caso me encanta, dentro de lo poco que me gusta madrugar, levantarme temprano y escribir cuando todavía no se ha hecho de día y todo el mundo está durmiendo.
  • No te pares a intentar corregir lo que escribes. Esta es una de las premisas que tiene el NaNoWriMo. Sólo escribe y no te detengas a pensar si es una burrada o no lo que estás plasmando. Más adelante ya habrá tiempo para corregir el manuscrito las veces que haga falta.
  • Crea el hábito de escritura. Este consejo tiene mucha relación con el ritual de escritura. Lo mejor es establecer un objetivo de escritura, por ejemplo, escribir tres veces a la semana media hora. Así iremos practicando la escritura de forma habitual y, cuanto más tiempo pase, más mejoraremos nuestro estilo.
  • Establece un horario y disciplina. Tal y como hemos dicho con los hábitos, ponerse horarios y mantener una disciplina es muy importante. Los seres humanos funcionamos a base de horarios y de hábitos, así que, aunque no te gusten, debes hacer un esfuerzo ya que te será mucho más fácil tanto ponerte a escribir como concentrarte en ello.
  • Establecer castigos si no cumplimos nuestros objetivos. Esta es también otra opción válida si pruebas a establecerte horarios y ves que no te funcionan. Piensa en unos objetivos que quieras cumplir, por ejemplo, escribir un relato de tres mil palabras. Si cumples este objetivo te darás un premio, como ir ese día a tu lugar favorito. Pero si no terminas el relato o escribes menos de esas tres mil palabras, tendrás un castigo, como no ver esa noche un capítulo de tu serie favorita.
  • Desconectar Internet. ¡Ay! Internet. Esa herramienta que nos es tan útil y sin la que parece que no podemos vivir, pero que a la vez no para de distraernos. Quita la Wi-Fi del ordenador, del móvil, de la tablet…todos los aparatos electrónicos que tengas a tu alrededor y no la conectes a no ser que sea estrictamente necesario.
  • Hacer breves pausas (Pomodoro). Otra técnica que se utiliza mucho en el ámbito de estudio (y que yo he usado en esos momentos en los que no me concentraba ni atándome a la mesa). Consiste en que pongas en el temporizador una cuenta atrás de 25 minutos. Durante ese tiempo tendrás que estar concentrado en lo que estás haciendo. En nuestro caso es escribir. Puedes escribir concentrado durante 25 minutos. Ese intervalo de tiempo se llama “Pomodoro”. Cuando haya pasado el tiempo y suene la alarma tienes que poner otro temporizador pero de cinco minutos en los que descansarás. Estira, da una vuelta por la casa, ve al baño, a por un vaso de agua…Y cuando terminen los cinco minutos vuelves a poner el temporizador de 25 minutos y a escribir concentrado de nuevo. Es cuestión de repetir una y otra vez estos intervalos hasta que cumplamos nuestro objetivo.
  • Poner música de concentración. Ruido blanco, sonido de lluvia, ruido ambiental, playlist de concentración de Spotify…hay muchas opciones para escuchar algo mientras escribes y que no te distraiga. Algo que suelo usar mucho son los “escribe conmigo” o los “study with me” en los que una persona se graba estudiando, escribiendo o trabajando. Al ver a otra persona concentrada nos “contagiamos”, por así decirlo. En Twitch hay muchos escritores que hacen sesiones de escritura y las retransmiten en directo. Pruébalo.

Me ha quedado un artículo bastante largo pero quería que tuvierais bastantes recomendaciones a las que recurrir si veis que no os conseguís concentrar.

Los consejos que, personalmente, uso para concentrarme son usar los escribe conmigo, los directos de Twitch, iniciar aplicaciones que me bloqueen el móvil (como Forest) y establecerme objetivos, aunque no suelo darme ni premios ni castigos.

Espero que os sirvan las recomendaciones y nos leemos la semana que viene.

¿Qué truco tenéis vosotros para la concentración cuando os ponéis a escribir?