Miedo al manuscrito

Puede que no entiendas del todo el título del post de hoy si no has experimentado el bloqueo de escritor o el síndrome del impostor.

La última vez que tuve miedo a mi manuscrito (Proyecto Tentación) fue en julio, cuando quise darle un empujón a la escritura para poder terminar el borrador inicial. Me metí tanta presión por escribir un determinado número de palabras al día que acabé bloqueándome a mí misma. Tuve que estar dos semanas sin escribir nada para poder reponer mi cerebro y retomé la escritura poco a poco. Para eso me sirvió mucho escribir los posts del blog, ya que no son textos demasiado largos. También procuré conocer más la historia de mis personajes para comprenderlos mejor y entenderlos.

Creo que el miedo que le podamos tener a nuestros manuscritos es la propia presión que nosotr@s nos ponemos. Queremos tener nuestros libros escritos en un determinado plazo de tiempo, de una determinada forma y sin errores cuando eso no siempre es posible. Me atrevería a decir que no hay ningún primer borrador perfecto. Cuando creamos una historia, deberíamos dejar a un lado el perfeccionismo y centrarnos más en lo que ese libro nos hace sentir.

Es un consejo que yo misma debería aplicarme, pero es complicado llevarlo a cabo. Es como que queremos tener ya el borrador escrito, la corrección hecha y el manuscrito maquetado antes siquiera de haber comenzado la fase anterior. Nos preocupamos demasiado por el resultado y deberíamos ocuparnos de disfrutar de todo el proceso porque es simplemente maravilloso. Yo hoy he disfrutado con mi novela. ¿Y tú? ¿Lo has hecho?

Tengo noticias

Vengo hoy con un post rápido para decirles, después de muchos meses pensando y dándole vueltas, que ya está lista mi newsletter. ¡Estoy muy emocionada! He tenido que aprender bastante, buscar información por donde he podido al mismo tiempo que seguía escribiendo pero ya está lista.

Y, como regalo por apuntarse, recibiréis un marcapáginas diseñado por mí de mi novela Nacida de la Rabia. Cada viernes tendréis en vuestro correo un email mío hablando de mis proyectos, haré más regalos y puede que ofrezca algún capítulo en exclusiva de mis proyectos actuales. En función de la acogida de la newsletter iré haciendo algún que otro regalito.

Aquí dejo el enlace para os apuntéis:

http://eepurl.com/hIETW9

Sólo tenéis que escribir vuestro email y vuestro nombre. Automáticamente recibiréis un correo con el enlace para descargar el marcapáginas.

Y eso es todo. Sólo espero que os guste y la disfrutéis.

De padres a hijos

Hay una idea que tengo en la cabeza desde hace algunas horas y creo que necesito sacarla de mi cabeza y compartirla contigo.

Los hijos somos personas desagradecidas. No apreciamos todas las cosas que nuestros padres hacen por nosotros. Pero también he llegado a una conclusión: los padres también son desagradecidos. No valoran a sus hijos, ni los tratan como seres humanos.

Al igual que pasa con los padres, los hijos no venimos al mundo con un manual de instrucciones en el pañal sobre cómo ser el hijo perfecto y creo que esa no debería ser nuestra meta en la vida. Los hijos también tenemos sentimientos, inseguridades, sentimos dolor emocional y cometemos errores de los que nos arrepentimos o no. Tenemos orgullo y dignidad, nuestros propios valores y pensamientos que no siempre tienen que coincidir con los de nuestros padres.

Tenemos derecho a cometer errores y no la obligación de rendir pleitesía a nuestros progenitores. En mi caso y creo que en el de mucha gente, yo no le pedí a nadie venir a la vida y no pienso que se trate de una deuda que tenga que saldar. Tengo derecho a no ser perfecta, a equivocarme y discutir lo que no me parece bien o justo. Quiero poder decir mis opiniones y planes aunque sean contrarios a los de mis padres. Quiero tener la libertad de decidir lo que quiero hacer y que me den mi espacio para poder desarrollarme.

Nos ha tocado vivir en una época en la que todo es más fácil, pero a la vez muy difícil. Se le exige a la gente joven que tenga responsabilidades y trabaje, pero al mismo tiempo se les trata como niños y las empresas piden que tengamos una experiencia desorbitada. Estamos viviendo unos años en los que no nos sirven de nada los títulos que hemos conseguido. Es muy frustrante, y lo único que nos queda es disfrutar del momento agradeciendo la suerte de que aún sigamos vivos después de los meses tan convulsos que hemos pasado.

Con esto quería decir que, aunque yo no soy madre, tratemos a los hijos como lo que son: personas. No son jarrones y cajas que puedas manipular a tu antojo y sean de tu propiedad. Son seres humanos que necesitan amor y cariño. Necesitan a personas que los quieran de forma incondicional.

Cambiando Proyectos

Holii!!

En este post voy a ir al grano directamente. Primero porque he estado toda la mañana escribiendo y no tengo mucho tiempo. Segundo porque creo que las novedades deben ir sin paños calientes. Así que, ¡vamos allá!

Desde hace unos meses estoy escribiendo el Proyecto Tentación, pero se me ha quedado demasiado largo (más de doscientas páginas). Así que he estado unas semanas pensando qué podría hacer porque luego tengo que corregir todo lo que escriba y no me gustaría desmayarme en el intento (jeje).

Entonces se me ocurrió que podría dividir la novela en dos partes, ya que cuenta dos historias paralelas. Al principio no estaba muy convencida porque la idea inicial dejaba de tener sentido, pero en los últimos días he tomado la decisión de hacerlo.

Así que ahora mismo tengo dos manuscritos entre manos: uno con casi 100 páginas y otro que las sobrepasa. Ahora estoy mucho menos agobiada y con las ideas algo más claras. Por ello, finalmente habrá una novela con la historia principal y otra con la precuela de esta historia.

También me estoy planteando hacer algunos cambios en los personajes principales pero aún no he decidido nada.

En cualquier caso, os iré informando.

¿Me contáis novedades de vuestros proyectos?

Retorno al pasado

Cuanto más tiempo pasa me doy cuenta de que estamos volviendo al pasado en lugar de ir hacia el futuro. Y cuando hablo de que volvemos al pasado me refiero a que quieren que las mujeres retrocedamos al pasado.

Nos piden que nos escondamos, que ocultemos algo que es natural, que no saquemos a la luz nuestros instintos. Yo me considero una mujer afortunada que no ha tenido que vivir muchas situaciones propias del machismo al contrario que mis amigas. Sin embargo, a medida que pasan los años, veo que los estragos del machismo se acercan a mí y me exigen cosas que no estoy dispuesta a dar.

No voy a maquillarme todos los días si no me apetece. No voy a vestirme de una forma femenina y delicada cuando salga a la calle si no me siento cómoda con ello. Saldré con mis amigas con pelos de loca y sin depilar si es lo que quiero. No tendré pareja si no conozco a una persona que me respete y me comprenda. Mi objetivo en la vida no es casarme ni tener hijos.

Me gusta ser mujer. Me enorgullezco de mi género, pero hay ciertas cosas que no soporto. Odio tener que ocultar cosas como la menstruación para que todo el mundo se siento cómodo. Tendríamos que tener ya más que aceptado el cuerpo de la mujer y su naturaleza. ¿Por qué tengo yo que tener cuidado con lo que muestro de mi cuerpo mientras que un hombre puede mostrarse sin camiseta y es lo más normal del mundo?

Es injusto que en 2021 aún tengamos que aguantar comportamientos tan retrógradas. Es injusto no poder ser libre en una sociedad que te hace pensar que sí lo eres. Lo peor es que cuanto más tiempo pase menos libre seremos.

Reflexión de Septiembre

Hola de nuevo, lectorcill@s. ¿Me habéis echado de menos? ¡Yo a vosotr@s sí! Este mes de descanso de redes y programar artículos me ha venido de perlas. Ya notaba que estaba sobrepasada con tantas cosas que hacer y noto que mi mente ha descansado mucho. Sin embargo, eso no quiere decir que haya dejado de escribir durante este mes.

Le he estado dando caña al Proyecto Tentación, la novela que empecé a escribir en abril y aún no he terminado. Me está quedando bastante larga. Ya llevo más de 80.000 palabras y estoy temiendo el momento de tener que ponerme a corregir el manuscrito. Aun así, intento no pensar demasiado en ello.

También he estado pensando en el rumbo que quiero que tomen el blog y mis redes sociales de escritora. En los últimos meses me está costando bastante ser constante con mis redes (sobre todo Instagram), así que he decidido que voy a intentar interactuar en Twitter todo lo que pueda y en Instagram sólo subiré posts cuando tenga algo que decir relacionado con mis proyectos, quiera hacer alguna reflexión o anunciar alguna decisión como estoy haciendo ahora en el blog con este post.

Respecto al blog, quiero hablar más sobre mis proyectos aquí, compartir mis pensamientos y reflexiones. Los relatos se mantendrán, pero ya no seguiré haciendo entradas de investigación sobre escritura o libros. También he estado pensando en hacer una newsletter así que si estáis interesados en ella dejádmelo en los comentarios de este post y veré la forma de hacerlo.

Por último pero no menos importante, quiero agradeceros a todos y cada uno de vosotros que gastéis vuestro tiempo en leerme. Quiero daros las gracias por cada me gusta, cada comentario y cada nuevo suscriptor del blog. Sois un amor. Nos vemos la semana que viene.

Gracias a tod@s

Clásicos Románticos

Dentro de los clásicos de la literatura podemos encontrar todo tipo de libros y, entre ellos, los románticos. Por ello, con curiosidad, he investigado qué libros a lo largo de la historia se han publicado y correspondan a los clásicos de la literatura.

  • Romeo y Julieta de William Shakespeare.
  • Orgullo y Prejuicio de Jane Austen.
  • Cumbres Borrascosas de Emily Brontë.
  • Jane Eyre de Charlotte Brontë.
  • Madame Bovary de Gustave Flaubert.
  • Como agua para chocolate de Laura Esquivel.
  • El fantasma de la ópera de Gastón Leroux.
  • Lo que el viento se llevó de Margaret Mitchell.
  • El amor en los tiempos de cólera de Gabriel García Márquez.

De esta lista sólo me he leído Orgullo y prejuicio, Como agua para chocolate y Lo que el viento se llevó y todas estas novelas me gustaron. Me gustaría leerme Los libros de las hermanas Brontë y El fantasma de la ópera, así que espero hacerlo pronto.

Debemos dejar de tenerle miedo a los clásicos (le dijo la sartén al cazo) porque son libros perfectamente normales y, en la mayoría de los casos, entendibles.

¿Cuál es tu clásico favorito?

Escritores favoritos de literatura erótica

La literatura erótica es uno de los géneros que más me gusta leer y escribir. Tiene algo que no tiene el resto de géneros y consigue transmitirme sentimientos muy especiales. Hace algún tiempo llegué a la conclusión de que no todo el mundo sabe escribir erótica y no es tan fácil como parece. Por ello, he hecho una recopilación de escritores y escritoras de literatura cuyos libros he leído y me encanta como escriben.

  • Noelia Medina. Noelia tenía que estar en la primera posición ya que tengo casi una obsesión por sus libros. Escribe las escenas con sumo detalle y delicadeza, sin dejarse el erotismo aparcado en ningún momento. Es la prueba de que no todo el mundo sabe escribir literatura erótica ni sabe hacerlo tan bien. En concreto, recomiendo sus libros La hija de mi socio, 22 gemidos y Con las manos en las bragas.
  • El vecino del ático. A este autor lo descubrí antes que a Noelia Medina y, con el primer libro que me leí, ya me fascinó. Escribe sus escenas con un toque de fantasía que las hace súper especiales. Os recomiendo especialmente su primer libro ¿Jugamos? que a mí me encantó.
  • Angy Skay. De Angy lo que más destaca, aparte de pluma erótica, es su humor andaluz. Si necesitas reírte a carcajadas, lee uno de sus libros y lo harás. Recomiendo su saga Provócame.
  • Laura Nuño. De Laura destaco sus novelas de fantasía en las que las escenas eróticas no tienen desperdicio. Sus libros te dejan el corazón blandito y querer convertirte en la protagonista de sus historias. Destaco las novelas Mi custodio y Mi bestia.
  • Lucy Valiente. De esta autora sólo me he leído un libro de relatos pero me gustó tanto que he pensado en incluirla en esta lista. Sus historias son atrayentes y te enganchan desde la primera palabra. Recomiendo el libro que yo me leí, Bocados de amor.

En resumen, para mí y bajo mi experiencia, estos son los autores que más me gusta leer y con los que más disfruto.

¿Y a ti? ¿Te gusta la literatura erótica? ¿Cuál es tu autor@ favorit@?

Cada persona es diferente

Llevo un par de días con un humor bastante agrio. Discusiones familiares, ya sabéis de lo que hablo. Así que necesitaba desahogarme un poco para que mi cabeza no reventara. Y para eso está la escritura, para vaciar la mente.

Una persona me ha dicho últimamente que no hablo, pero no me lo ha dicho en un tono cordial, sino recriminatorio. Eso me ha dolido, mucho, pero también me ha hecho pensar, mucho.

Hay personas que no conocen la empatía pero tampoco saben aceptar que cada persona es diferente y no tiene nada de malo. No tengo palabras para describir el sentimiento que tengo dentro. Una persona que, supuestamente, me quiere pretende cambiarme y hacerme a su imagen y semejanza sin importarle mis sentimientos. Le da igual como me afecte eso.

Lo que más me duele es que hay gente que no es de mi sangre y, sin embargo, no dudaron en aceptarme desde el primer momento en el que me conocieron. Esto me hace pensar que hay gente que te quiere bien y gente que te quiere mal y a mí hay mucha gente que me quiere mal. Lo único que pido yo es que me dejen hacer lo que me gusta, que me dejen vivir la vida a mi manera.

Sólo pido respeto. Nada más. Cada persona es diferente, única y especial. Pienso reivindicar lo diferente. Es lo justo. Hay muchas cosas que me hacen especial. Soy extremadamente callada, observadora, me gusta escuchar, soy PAS, lloro por cualquier tontería, soy gorda, me gusta quedarme en casa, soy feliz escribiendo con un cola cao al lado, me encanta Morat y siento pasión por Freddie Mercury, quiero a mis amigas y a mis padres con toda mi alma, me preocupo en exceso por cosas que aún no han pasado, aprecio los pequeños detalles, soy empática, tengo cuidado con los sentimientos de los demás…

Esta lista podría ser interminable porque considero que no tengo defectos ni tampoco virtudes. Son cosas que me caracterizan y me hacen especial. Mi personalidad no es peor que otra, es diferente.

Creo que deberíamos plantearnos en aceptar a las personas a las que queremos si pretendemos que sean felices y no desgraciadas el resto de su vida.

La tolerancia es fundamental.

Concentración para escribir

A la hora de ponernos a escribir, la concentración es algo fundamental; hace que pongamos el foco en el proyecto que tenemos en la pantalla o la hoja y podamos terminarlo con éxito.

El problema es que, hoy en día, tenemos distracciones por todos sitios: el móvil, las redes sociales, los hijos, los padres, el ruido de la calle…incluso la mosca que pasaba por allí es una distracción (yo soy de esas personas que ni siquiera necesita la mosca para distraerse). Es por esto que tenemos que acudir a diversas técnicas que debemos probar para saber cuál nos funciona a nosotros.

Así que he recopilado algunos trucos o consejos que pueden serle de utilidad a personas que se distraen con facilidad. Sólo es cuestión de que cada persona vaya probando técnicas hasta dar con la que le funciona.

  • Crear un ritual de escritura. Un ritual de escritura es el conjunto de cosas que haces para que tu cerebro piense que ha llegado el momento de ponerse a escribir. Puede ser encender una vela, prepararte un café o una copa de vino o meterte en tu habitación y cerrar la puerta. No es necesario hacer cosas muy complicadas. Al fin y al cabo, de lo que se trata es de ponerse a escribir.
  • Ten a mano todo lo que puedas necesitar. Cuadernos, bolígrafos, agua, chaqueta por si hace frío, auriculares…todo lo que sea necesario para que te levantes el menor número de veces posible. Yo siempre tengo a mano el cuaderno del proyecto, mi estuche de bolígrafos, agua y el ordenador.
  • Elige un momento en el que puedas estar contigo mismo. Si te sueles concentrar por la mañana esa es tu mejor hora para ponerte a escribir o puede que seas una persona nocturna y la noche sea tu momento idóneo. En mi caso me encanta, dentro de lo poco que me gusta madrugar, levantarme temprano y escribir cuando todavía no se ha hecho de día y todo el mundo está durmiendo.
  • No te pares a intentar corregir lo que escribes. Esta es una de las premisas que tiene el NaNoWriMo. Sólo escribe y no te detengas a pensar si es una burrada o no lo que estás plasmando. Más adelante ya habrá tiempo para corregir el manuscrito las veces que haga falta.
  • Crea el hábito de escritura. Este consejo tiene mucha relación con el ritual de escritura. Lo mejor es establecer un objetivo de escritura, por ejemplo, escribir tres veces a la semana media hora. Así iremos practicando la escritura de forma habitual y, cuanto más tiempo pase, más mejoraremos nuestro estilo.
  • Establece un horario y disciplina. Tal y como hemos dicho con los hábitos, ponerse horarios y mantener una disciplina es muy importante. Los seres humanos funcionamos a base de horarios y de hábitos, así que, aunque no te gusten, debes hacer un esfuerzo ya que te será mucho más fácil tanto ponerte a escribir como concentrarte en ello.
  • Establecer castigos si no cumplimos nuestros objetivos. Esta es también otra opción válida si pruebas a establecerte horarios y ves que no te funcionan. Piensa en unos objetivos que quieras cumplir, por ejemplo, escribir un relato de tres mil palabras. Si cumples este objetivo te darás un premio, como ir ese día a tu lugar favorito. Pero si no terminas el relato o escribes menos de esas tres mil palabras, tendrás un castigo, como no ver esa noche un capítulo de tu serie favorita.
  • Desconectar Internet. ¡Ay! Internet. Esa herramienta que nos es tan útil y sin la que parece que no podemos vivir, pero que a la vez no para de distraernos. Quita la Wi-Fi del ordenador, del móvil, de la tablet…todos los aparatos electrónicos que tengas a tu alrededor y no la conectes a no ser que sea estrictamente necesario.
  • Hacer breves pausas (Pomodoro). Otra técnica que se utiliza mucho en el ámbito de estudio (y que yo he usado en esos momentos en los que no me concentraba ni atándome a la mesa). Consiste en que pongas en el temporizador una cuenta atrás de 25 minutos. Durante ese tiempo tendrás que estar concentrado en lo que estás haciendo. En nuestro caso es escribir. Puedes escribir concentrado durante 25 minutos. Ese intervalo de tiempo se llama «Pomodoro». Cuando haya pasado el tiempo y suene la alarma tienes que poner otro temporizador pero de cinco minutos en los que descansarás. Estira, da una vuelta por la casa, ve al baño, a por un vaso de agua…Y cuando terminen los cinco minutos vuelves a poner el temporizador de 25 minutos y a escribir concentrado de nuevo. Es cuestión de repetir una y otra vez estos intervalos hasta que cumplamos nuestro objetivo.
  • Poner música de concentración. Ruido blanco, sonido de lluvia, ruido ambiental, playlist de concentración de Spotify…hay muchas opciones para escuchar algo mientras escribes y que no te distraiga. Algo que suelo usar mucho son los «escribe conmigo» o los «study with me» en los que una persona se graba estudiando, escribiendo o trabajando. Al ver a otra persona concentrada nos «contagiamos», por así decirlo. En Twitch hay muchos escritores que hacen sesiones de escritura y las retransmiten en directo. Pruébalo.

Me ha quedado un artículo bastante largo pero quería que tuvierais bastantes recomendaciones a las que recurrir si veis que no os conseguís concentrar.

Los consejos que, personalmente, uso para concentrarme son usar los escribe conmigo, los directos de Twitch, iniciar aplicaciones que me bloqueen el móvil (como Forest) y establecerme objetivos, aunque no suelo darme ni premios ni castigos.

Espero que os sirvan las recomendaciones y nos leemos la semana que viene.

¿Qué truco tenéis vosotros para la concentración cuando os ponéis a escribir?