Es lo que te mereces

Mientras camino sobre las rocas encojo mis pies por el frío del agua. El viento invernal ondea mi cabello, lo que no permite enfocar la vista en el paisaje. Me bajo de las rocas, para caminar por la tierra húmeda, sintiendo como el agua cristalina me alcanza las rodillas. De pronto, oigo a alguien que me llama, me giró rápidamente y veo a Damián, que se queda parado con la mirada fija en mi. Me dirijo a él, pero sin prisa, moviendo lentamente los pies, disfrutando de la sensación de sentir los pies helados mientras los muevo. Llego a la orilla, donde se encuentra Damián mirándome fijamente con los brazos cruzados. Me coloco en frente de él, nos miramos fijamente a los ojos y rápidamente nos pegamos para besarnos como si nos faltara el aire. Tiro a Damián al suelo y me coloco encima de él. Sigo besándole y cuando empieza a sonreír viene una ola y le ahogo en ella. Empieza a patalear, pero no le suelto hasta que no deja de moverse. Es entonces cuando me levanto y con una sonrisa de oreja a oreja me dirijo hasta la cabaña para quemarla. No me gusta dar explicaciones sobre mis acciones pero creo que en esta ocasión voy a disfrutar dándolas. Mi historia con Damián fue como cualquier película ñoña de amor, sin embargo terminó el día en el que no respetó mi decisión de no tener relaciones sexuales cuando tenía la menstruación, para ser más explícita, ME VIOLÓ, y fue en ese momento cuándo decidí vengarme.

Puede que no sea lo más ético, pero ha sido mi decisión porque no pensaba dejar que un hombre me mancillara y me humillara sin reaccionar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s