“No puedes distinguir una lágrima en mitad de una tormenta”

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Hola, me llamo Yolanda y soy escritora, aunque gustaría llegar a ser autora y vivir de lo que me gusta hacer: escribir. Soy una bibliófila. Adoro los libros, las historias, la música y el invierno. En este pequeño espacio podréis leer los relatos de hago cada semana y, de forma alterna, trataré diversos temas relacionados con la escritura.

He colocado una sección nueva en la que os muestro todos los libros que tengo publicados tanto en Amazon como en otras plataformas, por si queréis echarle un vistazo.

Espero que disfrutéis de este espacio tanto como yo. Bss.

Reencuentro en la librería

Daniela se acercó a la estantería de la librería muy despacio. Los movimientos que hacían sus pies eran tan precisos que parecían ir a cámara lenta. Pasó los dedos sobre el lomo de los libros con sumo cuidado, no quería que se estropearan.

Paseó la vista por cada uno de los estantes que había a su alrededor y se dirigió a la sección de la novela de terror. Con un libro de Stephen King en las manos, sintió que había alguien detrás de ella. Miró de reojo a su derecha, pero no vio nada ni a nadie. El dependiente de la librería permanecía ante el mostrador y Daniela era la única clienta que quedaba en la tienda.

La yema de unos dedos se posaron sobre su cuello con delicadeza y se deslizaron sobre su hombro provocándole un incomprensible cosquilleo. Daniela expulsó lentamente el aliento que había estado reteniendo sin darse cuenta. ¿Quién era la persona que la estaba tocando? ¿Acaso la conocía? ¿Con qué derecho? El primer instinto de Daniela era salir corriendo no sin antes darle una bofetada a la persona que se había atrevido a acosarla.

Sin embargo, se quedó quieta, esperando. La mano desconocida siguió descendiendo hasta llegar a su redonda cintura. Daniela notó a su corazón latiendo muy deprisa, tanto que no era capaz de contar los saltos que daba por segundo. Decidió que el momento de girarse ya había llegado. Se moría por saber quién estaba detrás de ella.

Dejó la vista fija en el suelo y dio media vuelta sobre sí misma sin despegar las manos del libro. Al detener su movimiento, Daniela veía unos zapatos que debían pertenecer a la persona que la tocaba, pero su imagen estaba difusa. Los ojos de Daniela ascendieron hasta detenerse en la cara de quién la tocaba. Dejó caer el libro con un estruendo al suelo y se cubrió la boca con las manos.

El fantasma de su difunto novio la observaba con ojos tristes. Aún llevaba el traje de la boda que no tuvieron ocasión de terminar de celebrar. Un sollozo se escapó de su garganta y las lágrimas se deslizaban por su mejillas. Intentó tocar la mano del fantasma, pero su humano cuerpo la traspasaba sin ningún esfuerzo. El ser incorpóreo le dio un beso en la frente y se alejó de ella hasta desaparecer.

Daniela no podía moverse y tampoco quería que la volviera a abandonar, pero sabía lo que estaba haciendo. Se estaba despidiendo por última vez y le daba la oportunidad de recomponer su vida.

Herramientas para escritores

Para escribir una novela sólo necesitamos un boli y un papel o el teclado de un ordenador, pero en algunos casos y alguna que otra persona también necesita una serie de aplicaciones y materiales que le faciliten su labor de escritor.

Aunque vamos a ser sinceros, escribir acompañados de aplicaciones y herramientas es mucho mejor. Así que aquí va esa suculenta lista de aplicaciones.

  • Evernote. Puedes usar esta aplicación para tomar notas de tus novelas, apuntar ideas, pequeños relatos…¡incluso podrías escribir tu novela a través del móvil! Puedes clasificar las notas que crees en libretas para tenerlas organizadas.
  • Word. El procesador de textos por excelencia. No creo que sea un programa que necesite presentación. Aquí en donde escribirás tu novela desde el ordenador o la tablet. Una buena alternativa es Google Docs o Writer de LibreOffice.
  • Spotify. Una gran fuente de inspiración. Puedes crear listas de reproducción, formar las bandas sonoras de tus novelas y escucharlas mientras escribes.
  • WordReference. Un gran diccionario para buscar el significado de palabras concretas, sinónimos, antónimos…Imprescindible para cualquier escritor.
  • Trello. Organizador virtual en el que puedes crear montones de listas: datos, personajes, ambientación, escaleta de los capítulos…En cuánto te hagas con ella sabrás sacarle el máximo partido.
  • Pinterest. Fuente infinita de imágenes e inspiración. Puedes crear tableros por novelas y encontrar imágenes que te recuerden visualmente a la historia que escribes. Ayuda con las descripciones de cosas que no tenemos del todo claras.
  • Google Calendar + Agenda. Imprescindible si, además de escribir, tienes que organizarte para estudiar, trabajar, ocuparte de tu familia…Un básico para cualquier persona que necesita organizar las tareas y objetivos que tiene que cumplir en el día a día.
  • Kindle Create. Es el programa que yo utilizo para maquetar ebooks para Amazon. Es muy fácil de utilizar y queda un diseño para los libros bastante profesional.
  • Forest. Si tu problema son las distracciones, Forest es la solución. Bloquea tu teléfono por intervalos de tiempo para que te centres en escribir.
  • Planificador de novela + Ficha de personajes. Estos materiales, que no son aplicaciones, puedes hacerlos tú mism@ tanto a mano como en ordenador. Muchos autores los ofrecen de forma gratuita en su página web. Personalmente, aunque no son algo imprescindible para escribir tu novela, prefiero imprimirlos y rellenarlos. Te aconsejo que utilices estos materiales, independientemente del tipo de escritor que seas.

¿Qué consideras imprescindible a la hora de escribir? ¿Tienes alguna aplicación favorita?

Las mías con Trello y Pinterest.

Twitter y unas fotos

Alberto encendió un día más el ordenador con el estómago encogido por los nervios. Tenía que entregar un trabajo para clase y le quedaban pocas horas para que venciera el plazo. Comenzó a escribir cuando sonó su móvil. Era una notificación.

Desbloqueó el teléfono y observó que la notificación era de un nuevo mensaje privado de Twitter. El miedo dominó el cuerpo de Alberto. No quería leer aquel mensaje, sabía quién se lo había enviado. Decidió que lo ignoraría. Si no lo leía sería como si no existiera, pero le volvió a llegar otro mensaje.

Él se negaba a mirar el móvil siquiera, pero le volvió a llegar un tercer mensaje. Con un suspiro de resignación decidió leer los mensajes.

Nos vemos esta tarde en el hotel

Ya sabes lo que pasará si no vienes

Tengo fotos tuyas y se las enviaré a tus padres

No era la primera vez que aquella mujer amenazaba con enviar las fotos que el le había mandado a gente de su entorno. Sabía que tarde o temprano volvería a enviarle esos asquerosos y amenazantes mensajes. Sin embargo, ya no tenía nada de que temer. Su familia lo sabía todo. Habían ido a la policía y denunciaron lo que estaba haciendo aquella mujer.

Alberto estaba muy arrepentido. Había accedido a los chantajes de su ciber-acosadora, se equivocó al mandarle fotos suyas desnudo, pero mantuvo relaciones con ella bajo sus horribles amenazas. Su familia lo ayudó y lo apoyó. Lo acompañó a poner la denuncia contra esa mujer y sólo quedaba esperar que la justicia siguiera su curso y rezar para no difundiera las fotos entre ninguno de sus conocidos. Antes preferiría abandonarlo todo y fugarse muy lejos de allí.

Escritor mapa vs escritor brújula

En el momento que empezamos a asomar la cabeza en este enorme mundo de la escritura tarde o temprano vamos a tener que hacernos una pregunta. ¿Somos escritores mapa o escritores brújula? Para responder a esta pregunta tenemos que tener muy claros ambos conceptos.

Empecemos por el escritor mapa.

Un escritor mapa es aquel que, antes de lanzarse a escribir, planifica cada detalle de la historia, hace un guion detallado de todo lo que va a pasar en el libro, desarrolla cada uno de los personajes…es decir, cuando se pone a escribir ya tiene cada detalle perfectamente atado.

Por otro lado, el escritor brújula es aquel que no tiene planeado nada más que el principio y, en ocasiones, el final de la historia. Este tipo de escritor empieza a escribir dejándose llevar por los personajes de la historia y no sabe como se va a desarrollar ya que se guía mucho por la inspiración y las musas.

También se dice que existe un tercer tipo de escritor llamado híbrido o paisajista que combina los dos tipos anteriores. Es decir, puede que empiece a escribir la historia y se le ocurra una trama que tiene que planificar para no hacerse un lío o que planifique totalmente la historia y se le ocurran ciertos detalles que puede incluirle a los personajes.

En mí caso tiendo a ser muy brújula, pero estoy intentando volverme un poco mapa porque cuando escribí “Nacida de la Rabia” me di cuenta de que tenía un caos en la cabeza y debía cambiar mi método de organizar la escritura para no volverme loca, así que podría decirse que soy híbrida pero con tendencia a brújula.

Como no quiero que se haga un post demasiado pesado, más adelante haré un nuevo post hablando de las ventajas y desventajas de cada uno de estos tipos de escritor.

Ahora dime, ¿qué tipo de escritos? ¿Eres mapa? ¿Eres brújula? ¿Eres híbrido?

El cadáver

Sonó un disparo y asesinó a sangre fría. Todo se quedó en el silencio más absoluto. La sangre manaba de la herida de bala como el agua de un río. El suelo se teñía de rojo y los ojos de la víctima observaban a su asesino. Unos ojos negros que ya no tenían ni un gramo de vida en su interior.

Fran tiró la pistola al suelo, sobre el charco de sangre. Sacudió sus manos y asomó la cabeza por la ventana de la habitación. La ciudad permanecía en calma. Nada se había alterado. Volvió a observar el cadáver del que una vez fue su hermano, pero en ese momento era un traidor. Un asqueroso marica.

Aunque siempre sospechó que había algo que no funcionaba como debía en su hermano, jamás hubiera pensado que sería homosexual. Para él era impensable. Cuando se lo contó creyó que Fran lo comprendería, que lo ayudaría. Y eso era lo que había hecho. Acabar con su vida era lo mejor que podía hacer por él.

Fulminó con la mirada el inerte y desnudo cuerpo, y caminó hacia la puerta. Sólo se tenían el uno al otro desde que sus padres murieron, pero era mejor estar sólo que acompañado de un monstruo.

Concentración para escribir

A la hora de ponernos a escribir, la concentración es algo fundamental; hace que pongamos el foco en el proyecto que tenemos en la pantalla o la hoja y podamos terminarlo con éxito.

El problema es que, hoy en día, tenemos distracciones por todos sitios: el móvil, las redes sociales, los hijos, los padres, el ruido de la calle…incluso la mosca que pasaba por allí es una distracción (yo soy de esas personas que ni siquiera necesita la mosca para distraerse). Es por esto que tenemos que acudir a diversas técnicas que debemos probar para saber cuál nos funciona a nosotros.

Así que he recopilado algunos trucos o consejos que pueden serle de utilidad a personas que se distraen con facilidad. Sólo es cuestión de que cada persona vaya probando técnicas hasta dar con la que le funciona.

  • Crear un ritual de escritura. Un ritual de escritura es el conjunto de cosas que haces para que tu cerebro piense que ha llegado el momento de ponerse a escribir. Puede ser encender una vela, prepararte un café o una copa de vino o meterte en tu habitación y cerrar la puerta. No es necesario hacer cosas muy complicadas. Al fin y al cabo, de lo que se trata es de ponerse a escribir.
  • Ten a mano todo lo que puedas necesitar. Cuadernos, bolígrafos, agua, chaqueta por si hace frío, auriculares…todo lo que sea necesario para que te levantes el menor número de veces posible. Yo siempre tengo a mano el cuaderno del proyecto, mi estuche de bolígrafos, agua y el ordenador.
  • Elige un momento en el que puedas estar contigo mismo. Si te sueles concentrar por la mañana esa es tu mejor hora para ponerte a escribir o puede que seas una persona nocturna y la noche sea tu momento idóneo. En mi caso me encanta, dentro de lo poco que me gusta madrugar, levantarme temprano y escribir cuando todavía no se ha hecho de día y todo el mundo está durmiendo.
  • No te pares a intentar corregir lo que escribes. Esta es una de las premisas que tiene el NaNoWriMo. Sólo escribe y no te detengas a pensar si es una burrada o no lo que estás plasmando. Más adelante ya habrá tiempo para corregir el manuscrito las veces que haga falta.
  • Crea el hábito de escritura. Este consejo tiene mucha relación con el ritual de escritura. Lo mejor es establecer un objetivo de escritura, por ejemplo, escribir tres veces a la semana media hora. Así iremos practicando la escritura de forma habitual y, cuanto más tiempo pase, más mejoraremos nuestro estilo.
  • Establece un horario y disciplina. Tal y como hemos dicho con los hábitos, ponerse horarios y mantener una disciplina es muy importante. Los seres humanos funcionamos a base de horarios y de hábitos, así que, aunque no te gusten, debes hacer un esfuerzo ya que te será mucho más fácil tanto ponerte a escribir como concentrarte en ello.
  • Establecer castigos si no cumplimos nuestros objetivos. Esta es también otra opción válida si pruebas a establecerte horarios y ves que no te funcionan. Piensa en unos objetivos que quieras cumplir, por ejemplo, escribir un relato de tres mil palabras. Si cumples este objetivo te darás un premio, como ir ese día a tu lugar favorito. Pero si no terminas el relato o escribes menos de esas tres mil palabras, tendrás un castigo, como no ver esa noche un capítulo de tu serie favorita.
  • Desconectar Internet. ¡Ay! Internet. Esa herramienta que nos es tan útil y sin la que parece que no podemos vivir, pero que a la vez no para de distraernos. Quita la Wi-Fi del ordenador, del móvil, de la tablet…todos los aparatos electrónicos que tengas a tu alrededor y no la conectes a no ser que sea estrictamente necesario.
  • Hacer breves pausas (Pomodoro). Otra técnica que se utiliza mucho en el ámbito de estudio (y que yo he usado en esos momentos en los que no me concentraba ni atándome a la mesa). Consiste en que pongas en el temporizador una cuenta atrás de 25 minutos. Durante ese tiempo tendrás que estar concentrado en lo que estás haciendo. En nuestro caso es escribir. Puedes escribir concentrado durante 25 minutos. Ese intervalo de tiempo se llama “Pomodoro”. Cuando haya pasado el tiempo y suene la alarma tienes que poner otro temporizador pero de cinco minutos en los que descansarás. Estira, da una vuelta por la casa, ve al baño, a por un vaso de agua…Y cuando terminen los cinco minutos vuelves a poner el temporizador de 25 minutos y a escribir concentrado de nuevo. Es cuestión de repetir una y otra vez estos intervalos hasta que cumplamos nuestro objetivo.
  • Poner música de concentración. Ruido blanco, sonido de lluvia, ruido ambiental, playlist de concentración de Spotify…hay muchas opciones para escuchar algo mientras escribes y que no te distraiga. Algo que suelo usar mucho son los “escribe conmigo” o los “study with me” en los que una persona se graba estudiando, escribiendo o trabajando. Al ver a otra persona concentrada nos “contagiamos”, por así decirlo. En Twitch hay muchos escritores que hacen sesiones de escritura y las retransmiten en directo. Pruébalo.

Me ha quedado un artículo bastante largo pero quería que tuvierais bastantes recomendaciones a las que recurrir si veis que no os conseguís concentrar.

Los consejos que, personalmente, uso para concentrarme son usar los escribe conmigo, los directos de Twitch, iniciar aplicaciones que me bloqueen el móvil (como Forest) y establecerme objetivos, aunque no suelo darme ni premios ni castigos.

Espero que os sirvan las recomendaciones y nos leemos la semana que viene.

¿Qué truco tenéis vosotros para la concentración cuando os ponéis a escribir?

Una búsqueda familiar

Le dio un beso a su reciente conocida hermana en la mejilla y se marchó. Se despidió agitando la mano enérgicamente antes de apartar la vista de la casa. Cathy colocó una tierna sonrisa en su rostro que no podía ocultar de ninguna de las maneras. La búsqueda que tanto tiempo y esfuerzo le había costado al fin dio sus frutos.

Sólo tenía un pequeño peine de madera cuando comenzó a buscar pero, con el apoyo de sus hermanos adoptivos, logró tener la fuerza necesaria hasta que consiguió dar con ella.

La primera vez que quedó con su hermana biológica cara a cara sólo le pidió una cosa a Cathy, quería que hiciera un pacto con ella. Le pedía que, si encontraba al resto de la familia, no les hablara de ella ni de su existencia. Su hermana, le dijo, tenía una vida propia y una verdadera familia, la que la había criado. Cathy no pudo hacer más que aceptar su petición.

Comprendía los sentimientos que tenía su hermana. Al fin y al cabo, ella había sentido lo mismo. Sin embargo, tenía la esperanza de que cambiara de opinión en un futuro no muy lejano.

Podcasts favoritos sobre escritura

Los podcasts son una buena opción tanto de entretenimiento como formación para aprovechar el tiempo. Esto es porque podemos escucharlos mientras hacemos otras tareas como caminar, hacer deporte, cocinar, tareas del hogar, conducir, etc.

Algunos puede que os estéis preguntando, ¿qué es un podcast? Un podcast es similar a los antiguos programas de radio que se escuchaban (y creo que se siguen escuchando) siempre a la misma hora. Cada podcast está dividido en una serie de episodios grabados que pueden escucharse cuando y donde se quiera, lo cuál es muy práctico.

Hay podcasts de todo tipo de temáticas y, como no iba a ser de otra manera, también de escritura. Debo admitir que no soy demasiado constante escuchando podcast, pero llevo varios meses escuchándolos y tengo una pequeña colección de ellos que considero como mis favoritos.

Grabación de un podcast

Así que, vamos a dejar de enrollarnos, y voy a dejaros mi TOP 5 de podcast de escritura, aunque no están ordenados por preferencia, todo hay que decirlo.

  • Escritores independientes. Este podcast es de una editorial para autores autopublicados. Lo forman episodios muy cortos que no llegan a durar veinte minutos con información muy valiosa para los escritores que quieran aprender a autopublicar en Amazon. Además, suben los mismos episodios en formato vídeo a su canal de Youtube.
  • Literatura Juvenil para escritores. En este podcast Laura Tárraga hace entrevistas a diversas y diferentes autoras y autores de literatura juvenil. Son episodios muy útiles, entretenidos y amenos con los que se aprende mucho de los métodos que usan estos escritores y escritores a la hora de ponerse a crear una historia.
  • El escritor emprendedor. Siendo tan admiradora de lo que ha conseguido Ana González Duque no podía faltar en esta lista. No creo que pueda decir mucho de su podcast porque ya habla por sí mismo: Ana hace entrevistas a autores, habla sobre muchos temas que nos perturban a los escritores y da muchos consejos sobre escritura.
  • 30 teclas por hora. Este podcast me encanta por muchas razones: charlan sobre escritura entre los participantes, hacen entrevistas a multitud de escritores las cuáles son muy amenas y divertidas. Sus episodios sí duran más, algunos incluso llegan a una hora, pero no importa porque son súper útiles.
  • El podcast para autopublicados. Este podcast lo sigo desde hace muy poco tiempo, pero en Instagram la veo mucho y da unos consejos maravillosos sobre marketing para escritores, así que incluirla en esta lista era casi obligatorio. Está orientado en específico para escritores autopublicados.

Y esta es la lista de mis podcast favoritos. Espero que os animéis a escuchar algún que otro episodio porque merecen mucho la pena.

Decidme, ¿escucháis podcasts? ¿Cuáles son vuestros favoritos?

Masajes escondidos

Me asomé por la ventana y vi a Óscar apoyado en la moto. Me miró con sus descarados ojos azules retándome a dar el siguiente paso.

-¿Subes tú o bajo yo? -le pregunté.

No me respondió. Se apartó de la moto y entró en el portal. Fui hacia la puerta y la abrí justo cuando él ya había llegado al tercer piso. Nos quedamos observándonos  unos segundos. El deseo fluía entre nosotros aunque no lo quisiera reconocer. Ninguno de los dos se atrevió a besar al otro, aunque era lo que queríamos hacer. 

-¿Por qué has venido? -le pregunté.
-Porque quiero seguir jugando -al contestarme su voz sonaba ronca delatando sus deseos.

No dije nada. Caminé por el pasillo hasta entrar en la habitación de mis padres. Su cama era mucho más cómoda que la mía. Óscar cerró la puerta tras de sí y colocó su cuerpo pegado a mi espalda. Acercó su nariz a mi cuello e inspiró mi aroma, provocándome un dulce cosquilleo.

-Desnúdate y túmbate en la cama. Boca abajo. -me ordenó.

Yo obedecí, pero con lentitud, observando las reacciones que provocaba en el cuerpo de Óscar la visión de mi cuerpo desnudo. Su respiración se estaba volviendo agitada y, en su entrepierna, estaba creciendo un duro bulto que me hacía salivar.

Una vez me quedé completamente desnuda, me tumbé en la cama y esperé. Él se acercó a mí. Se sentó en la cama y comenzó a masajearme; los hombros, el cuello, la parte alta de la espalda, los riñones, la zona lumbar… Llegó a mi trasero y, cuando pensé que no seguiría avanzando, me demostró lo equivocada que estaba. Empezó a masajearme los glúteos con los pulgares dibujando pequeños arcos que me iban calentando poco a poco.

-Date la vuelta -volvió a ordenarme.

Lo hice, pero muerta de vergüenza, sin atreverme a levantar la vista. De nuevo, masajeó mis hombros, se detuvo bastante tiempo en mis pechos hasta conseguir que se pusieran duros. Me mordí el labio, en mi entrepierna estaba comenzando a tener un punzante dolor que necesitaba aliviar y no hacía más que desear que recorriera con su lengua mis abultados montículos.

Haciendo caso omiso de mis mudos deseos, masajeó mi estómago y se detuvo en mi dolorida entrepierna. Creí que al fin haría algo para aliviarla pero sólo se apartó y me observó traviesamente. Me incorporé sobre los antebrazos y le miré desafiante. Abrí las piernas y me metí dos dedos sacando un poco de mi dolorida humedad y la llevé hasta mi clítoris. Óscar tenía las pupilas dilatadas y su aliento salía con tal fuerza de su boca que podía sentirlo sobre mí.

-¿Qué estás haciendo? -me preguntó.

-Me has dejado muy caliente. Necesito aliviarme. -le respondí con descaro.

Se quedó observando como masajeaba mi clítoris usando sólo un dedo y, estaba tan excitada, que llegué al orgasmo en apenas cinco minutos. Mi cuerpo se convulsionó y entre las olas de placer pude ver cómo Óscar se pasaba la lengua por el labio inferior.

-¿Mejor? -preguntó acercándose a mí.
-Sí -puse las manos a ambos lados de su cara y lo atraje hacia mí para besarlo. Apoyó las manos en el colchón para evitar caerse y continuamos besándonos.

-Ahora es tu turno -dije tras separar mis labios de los suyos.
-Eso no es lo que había planeado.
-Pero yo sí.

Desnudó su escultural cuerpo y se deleitó en los efectos que causaba en mi desnudo cuerpo. Se tumbó boca abajo, igual que lo había hecho yo. Dibujé amplios círculos en cada centímetro de su espalda y escuché como suspiraba de placer.

-Tus manos son muy suaves -mencionó en un tono ronco.

Sonreí, seguí masajeando la parte baja de su espalda y, al igual que él, me entretuve en sus glúteos. Sus suspiros de placer se volvieron más intensos cuando recorrí su columna vertebral con la punta de mi lengua. Le pedí que se diera la vuelta, pero no seguí masajeándolo. Me dirigí directamente a su duro y abultado miembro, cosa que Óscar no se esperaba. Lo envolví con una mano y lo masajee despacio y con cuidado.

-Mmm…vas a volverme loco.
-Esa es la idea -respondí descaradamente.

Los movimientos descendentes y ascendentes que hacía mi mano me tenían muy concentrada. Los gemidos de placer que emitía Óscar me estaban volviendo a excitar y el tacto de la piel de su miembro me encantaba. Aumenté el ritmo, los jadeos de él inundaban la habitación hasta que se corrió en mi mano.

Caminando a cuatro patas sobre la cama, me acerqué a él para que lamiera la mano con la que lo había masturbado. Volvimos a besarnos cuando oí el ruido de la puerta de casa abriéndose y la voz de mi madre llamándome.

Participar en concursos

Cuando empecé a escribir (como hace cinco o seis años), una de las primeras cosas que hice fue empezar a buscar concursos en los que participar. No sé si fue una mala o buena idea, pero me empezó a motivar para escribir muchos relatos y muy diferentes entre sí.

El caso es que creo que decidir participar en concursos literarios puede darnos muchas cosas positivas. Entre ellas, nuestras obras las leerán personas que están en el mundo literario y, aunque no ganemos el concurso, pueden ofrecernos otras oportunidades literarias. Conforme vayamos participando iremos adquiriendo practica y nuestra narración irá mejorando.

Propongámonos participar en diferentes tipos de concursos que nos obliguen a salir de nuestra zona de confort, puede que descubramos nuevos géneros que nos guste escribir. También puedes usar textos antiguos para esas convocatorias que sólo tendrás que echarles un vistazo y retocarlos un poco, según los requisitos del concurso.

Otro punto a favor es que iremos ganando experiencia. Cuanto más escribamos mejor nos desenvolveremos al enfrentarnos a la hoja en blanco. Eso hará que desarrollemos el habito de escribir con mayor facilidad.

En el caso de que nuestro relato/novela/cuento no sea escogido podemos intentar mejorar, ver que esta “mal”, dárselo a leer a otra persona para que nos diga su opinión…así podremos mejorarlo para poder presentarlo a un próximo concurso, publicarlo o hacer con él lo que queramos.

Estas son algunas de las ventajas que tiene presentarse a un concurso literario. Aunque yo solo he ganado dos, recomiendo participar en ellos porque se gana mucha experiencia y, como ya he dicho, es una de las formas de practicar la escritura y de acogerse a una serie de plazos inamovibles.

Esto ha sido todo por hoy. Espero que tengáis una maravillosa semana y nos vemos el próximo lunes a la misma hora. Un beso.